En el correr de la jornada del pasado viernes se desarrollaron diversas actividades con motivo de la conmemoración de una fecha que ediles anteriores de la Junta Departamental consideraron ser el “Día de Maldonado”, en base a un documento de 1594.
El acto central tuvo lugar en la escuela Nº 7 “José de San Martín”, en cuyo fondo permanece todavía en pie el viejo molino de viento que otrora fue un emblema de la ciudad. Allí se descubrió una plaqueta que contiene una “reseña histórica” del molino. El evento contó con la presencia del intendente de Maldonado, Enrique Antía, entre otras autoridades departamentales, además de docentes, alumnos y padres de esa escuela que se localiza en el Camino Velázquez. Como se sabe, en 1998, otros ediles, de otras administraciones, cambiaron ese nombre histórico por el de “avenida Batlle y Ordóñez”. La férrea oposición del vecindario local no pudo hacer que la idea fuera suspendida, por cuanto la administración blanca del momento debía cumplir con un acuerdo de principios de la década por la que el “Camino a El Placer” pasó a llamarse “Camino Aparicio Saravia”.
Durante el acto del viernes pasado, habló el subdirector general de Cultura de la IDM, Fernando Cairo. “Hace más de 70 años que vienen generaciones a esta escuela a aprender y servir a la Patria dialogando con el pasado ante un símbolo de trabajo y esfuerzo del hombre”, señaló. El jerarca agregó que se trata del único molino de viento que posee Maldonado, y comentó que permaneció durante décadas en estado de abandono hasta que la actual administración lo restauró en el año 2016. “Se pudo hacer realidad su reconstrucción, devolviéndole la dignidad al molino, al barrio y a la escuela”, añadió. Por lo demás, adelantó que antes de diciembre está previsto abrir un museo dentro de la instalación.

Historia
La Junta Departamental de Maldonado declaró al 19 de octubre, en el año 2004, como el “Día de Maldonado”, y luego en 2005 lo hizo también el Parlamento Nacional. Esa fecha se relaciona con la primera noticia que se tiene de la denominación “Maldonado” para esta región. Está documentada en una Real Orden del Rey Felipe II, de 1594, por la cual, el monarca sugirió al gobernador de Paraguay, Fernando de Zárate, poblar la “isla de Maldonado”, actual Isla de Gorriti.
Este nombre se extendió a la costa firme y a todo el territorio adyacente, pero no se refería a la actual ciudad de Maldonado, que apenas se fundó en 1755 en las riberas de la Laguna del Diario.
Lo raro es que la plaqueta descubierta este viernes a propósito del molino incluye la fecha “1855”. Según se lee en el libro “La Fronda. Informe sobre Maldonado y los fernandinos del Novecientos”, de Gustavo Lafferranderie, en esas fechas el molino se hallaba en ruinas y ni siquiera tenía techo. Había sido construido hacia 1818 por Antonio Velázquez -o Velazco- ya fallecido. La construcción se remató judicialmente en 1859 y fue allí que lo adquirió David Velázquez, hijo de Antonio, a quien muchos creen el iniciador del molino. La empresa cambió de manos varias veces hasta que la adquirió Pedro Fossemalle. Este alquiló el molino al italiano Antonio Zanoni, que lo trabajó hasta 1913. El molino fue reconstruido en 1957 para los fastos del bicenteneario de la ciudad. Luego quedó otra vez sin su techo “de guerrero medieval”, al decir de Francisco Mazzoni- y permaneció abandonado por largos años.

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