Hace unos días asistimos consternados a un desesperado llamado de atención, que desde las redes sociales, se nos hacía con cruda sensibilidad. El compatriota que todos conocemos, lo hacía hablándonos desde el corazón. Lo sabemos un hombre íntegro y de ley, pero su voz denotaba en la ocasión una notoria aflicción. Por lo menos, fue lo que nos comentaron algunos de sus muchos fans vespertinos de los medios, que lo siguen desde hace muchos años por su humor. Humor que hoy da lugar a un indeseado abatimiento.
En efecto, se trataba de un dolorido Freddy Ñeuchowich Abranovich, más fácilmente individualizable como ¨Licenciado¨ Orlando Petinatti, el periodista, presentador, productor y empresario uruguayo, que como hombre libre que se precie en nuestra tierra, ha abrazado la religión que le place, en su caso, el Judaísmo.
Petinatti siempre ha sido tremendamente solidario, ya que no hay campaña de bien público en el País, que no cuente con su presencia cautivante de lo buena gente que es. Siempre está en primera fila para ayudar al prójimo. Y vaya si nos provoca tristeza y desánimo lo que acontece por estos días, en ese rincón del mundo llamado Estado de Israel. No solo porque ¨les duele y les pertenece¨ a quienes lo habitan físicamente o se hallan diseminados universalmente -creemos que en un total de 15 millones-, sino porque entendemos se trata de una nefasta y pésima señal para el mundo libre que concebimos: el de que cada cual pueda elegir su destino en paz y las mejores formas de convivencia que debieran presidir el Siglo XXI que atravesamos. Aunque suceda a una inmensidad de Km de distancia de nuestra Patria, -¨la tranquila planicie levemente ondulada¨-, es un tormento que padecen innumerables congéneres, que resultan víctimas en un camino que no eligieron transitar; que les ocurre ante una burda iniciativa de una caterva de iluminados a los que poco les importa el dolor ajeno, ni el de las mujeres, ancianos y niños, como ellos también han sido, o lo serán algún día.
Y por qué sucede ésto, allí y ahora? No es necesario ser avezados analistas de política internacional para explicarlo, si alguna explicación tienen estas inhumanas aberraciones. Si observamos geográficamente lo que sucede en el horizonte de Oriente Medio, se advierte que la FRANJA DE GAZA es un diminuto apéndice territorial de 365 km², donde viven 2 millones de personas; viven sin posibilidades de crecimiento ni de expansión de ningún tipo, menos para colaborar con el engrandecimiento de la civilización judeo cristiana.
Sin embargo, en forma sorpresiva aparece HAMÁS, cuando por fin se vislumbraba un acuerdo de Paz entre Israel y Arabia Saudita. Estaban más cerca que nunca de alcanzarlo. Entonces, más allá de que exista un conflicto allí, la única explicación que tiene la situación que hoy golpea terriblemente a esa zona de la humanidad es que quien está detrás de este horror es Irán, una dictadura escabrosa que obviamente no quiere que ese acuerdo prospere y se concrete; por eso actúa como financista del agresor bélico.
Por otra parte, Hamás carece de recursos como para sostener un ataque de tal envergadura, por lo cual, sin dudas, necesitó de un fenomenal apoyo externo; de quién sino que de Irán, enemigo acérrimo de Israel.
Como bien enfocó Álvaro Ahunchain recientemente, al respecto, ¨el terrorismo islamista (que nada tiene que ver con el pueblo islámico), comete un acto criminal incalificable, y esto no solo ha sido festejado de manera insultante por activistas que viven en Europa. También es relativizado por dirigentes políticos de nuestro país¨. ¨… dirigentes políticos que han padecido la arbitrariedad y la violencia de una dictadura, ahora privilegian sus prejuicios ideológicos por sobre la solidaridad con quien sufre lo mismo, por el solo hecho de ser ciudadano de un país que a ellos no les agrada¨, o porque profesan creencias de las que no participan. Claramente entonces, como venimos de decir, Irán tuvo y tiene un papel protagónico activo en esta ofensiva asesina de Hamás…
Pero tampoco podemos ignorar el papel complaciente que también tienen ante esta barbarie, actores de la política internacional como son Rusia y China. Es una idea muy personal que hemos sostenido en cuanto medio se nos consulta, y de lo que naturalmente nos hacemos cargo. Y si lo llevamos a la política doméstica, todos sabemos quiénes se han negado a votar en el Parlamento Nacional una moción de condena explícita a Hamás: el Frente Amplio notoriamente dominado internamente por sus sectores más radicales como son el MPP y el Partido Comunista.
Sin perjuicio de que este conflicto histórico se remonta a muchos siglos atrás entre estos dos pueblos, hoy estamos entre la alternativa, por un lado, de los regímenes democráticos, y por el otro, la de los regímenes totalitarios. En lo internacional, nuestro país, fiel a su tradición de respeto al Estado de Derecho, fue contundente al abominar el ataque terrorista de Hamás. Y en lo interno, nuestro Partido Nacional también fiel a su más rica tradición, se ha manifestado en forma clara y categórica, rechazando inequívocamente el ataque y la brutalidad terrorista, en defensa de los sistemas democráticos, como única forma de convivencia y de paz duradera de la humanidad…
En esta instancia, no caben las medias tintas ni los eufemismos; no estamos ante vulgares ¨acciones¨ de unos contra otros. Estamos frente a una feroz ¨masacre terrorista¨ infligida a personas inocentes; hay terroristas que nuevamente secuestran niños y pasean cadáveres de sus víctimas como trofeos de guerra… y de eso no se vuelve. La mancha que se cierne sobre la historia de quienes lo toleran hoy mirando para el costado, con cara de ¨yo no fui¨, será gigantesca e indeleble para siempre. Sólo los ciegos militantes que padecen una inocultable judeofobia, son hoy más que nunca, cretinos útiles incapaces de reconocer lo evidente. Tengamos claro que, como bien se nos dice ¨los enemigos del judaísmo Hamás, Al Qaeda, Isis, Hezbollah, los Talibanes, la Hidad Islámica-, no solo no han construido nada en el mundo, sino que se han dedicado a la destrucción en su existencia¨. Por eso hoy tenemos que ver las cosas en términos de humanidad, y no en términos religiosos meramente. Como en toda guerra, se sabe cuando se lanza el primer tiro, pero no se conoce el final…
Hoy, es Israel… mañana puede ser América, y pasado mañana, la civilización occidental. Debemos parar ésto ya!!!
A esta altura de los acontecimientos, solo resta decir algo muy claro y en alta voz: o se está del lado de los que construyen, o se está del lado de los que destruyen. Así debiera interpelársenos por parte de la humanidad toda, para terminar condenando rotundamente una atrocidad que a todos nos compete. Por eso, los ¨Petinatti¨ que hoy pueblan el Orbe, tal cual cadena universal, deberíamos multiplicarnos explícitamente.
A no olvidarlo!!!










