Instancia por siniestro fatal de Copsa en fiscalía; varias personas prestaron declaración

El caso, que es investigado bajo la órbita de la fiscalía de 2º turno, sumó este lunes los testimonios de la secretaria general del gremio de Copsa, un chofer zafral que manejó el bus 540 este verano, dos talleristas de la empresa y uno particular adonde se habían hecho algunos arreglos

El juez de la causa negó la solicitud del abogado Rafael Silva, que había solicitado el acceso a la unidad que protagonizó el siniestro que le costó la vida a la joven y heridas a otros pasajeros

El siniestro del ómnibus 540, el 12 de enero en viaje desde Montevideo a Punta del Este, generó la muerte de una adolescente y una veintena de pasajeros resultaron con diversas lesiones después de que despistara y volcara.
En la instancia que se cumplió en la sede de fiscalía, comparecieron el Dr. Sebastián Serrón Bon, abogado del chofer que iba al volante del ómnibus, el Dr. Rafael Silva en representación de varias de las víctimas -incluida la fatal-.
También llegó hasta la sede un abogado de la empresa que, si bien no participó de las declaraciones, entregó a la fiscal una filmación del interior del bus que supuestamente corresponde a una memoria que se había perdido en el momento del siniestro, pero que después fue hallada y entregada, aunque en Maldonado la policía no pudo acceder a los datos.

Las declaraciones
Romina Mangino, secretaria general del gremio de Copsa, ratificó este lunes ante la fiscal Jesica Pereyra las declaraciones que había brindado a la emisora FM GENTE tras el siniestro.
En aquella oportunidad, Mangino dijo que el choche 540 “tenía varias denuncias, no solo de ese día (el del vuelco) sino que anteriormente también”. Además, había manifestado que “por parte de los choferes se han hecho partes” y que “hace tiempo que viene denunciado ese coche”.
Otro de los que declaró ante Pereyra fue un chofer zafral a quien le tocó manejar el bus 540 este verano y usó el término “inmanejable” para definir lo que era ir al volante de la unidad. El empleado sostuvo que exigió a la empresa que le asignaran otro vehículo y que la empresa en principio se negó, aunque finalmente accedió a su pedido.
Sin embargo, agregó que, “llamativamente”, unos días luego de que hubiera elevado su queja y se hubiera efectivizado el cambio de bus, la empresa cesó su contrato zafral.
Pero entre las declaraciones que más llamaron la atención este lunes estuvo la de dos funcionarios de taller. Uno de ellos, definido como tallerista, explicó que, en realidad, no era mecánico sino idóneo por experiencia de años de trabajo. Agregó que se le habían hecho chequeos varios a la unidad 540 en el taller, entre ellos en la suspensión trasera de la que se sospechaba podía tener que ver con el “balanceo” del que se “quejaban los choferes”.
Otro dato que aportó fue que en el taller no cuentan con los manuales de los buses para las reparaciones o consultas. También compareció el jefe del taller de Copsa, que cumple funciones más que nada administrativas y que tampoco es de profesión mecánico.
De igual forma aportó su testimonio en la jornada pasada el dueño de un taller particular adonde se llevan los buses para otros arreglos que no se realizan en los talleres de la empresa. Si bien el propietario no es mecánico, relató ante la fiscal una serie de trabajos que se le habían hecho a la unidad en su local, como el cambio de amortiguadores.

Precariedad
Las fuentes consultadas indicaron que de los testimonios recogidos se puede observar cierta “precariedad” de los service del bus y se puede concluir que los arreglos y mantenimientos eran más que nada de “mecánica ligera”.
Asimismo, ningún testigo pudo explicar desde el punto de vista mecánico qué era el “bamboleo” del cual se quejaban choferes y pasajeros y tampoco qué lo podía provocar.

Próximos pasos
Con las declaraciones de este lunes, la investigación del siniestro lleva más de una decena de testimonios aportados a la causa.
La fiscal Pereyra deberá evaluar ahora si cita a otras personas a declarar o si considera que ya tiene elementos para pedir una audiencia ante la justicia penal y solicitar alguna formalización.