Isabella Desseno: un ejemplo de perseverancia

“Siempre que querés, se busca la manera de poder hacerlo. Es normal si tenés miedo o estás asustado, pero querer es poder”, dice la joven competidora

Isabella nació con espina bífida, defecto congénito que le impide tener sensibilidad de la cintura hacia abajo. Pese a ello, y con el apoyo incondicional de sus padres, hace menos de un mes fue la primera mujer en representar a Uruguay en el campeonato de Open Surf Adaptado en Costa Rica, donde ganó el tercer premio en la categoría femenina. Correo de Punta del Este habló con esta adolescente sobre su experiencia, que denota un admirable espíritu de superación y puede motivar a las familias de niños que nacen con discapacidades a ayudarlos a soñar con lo que a otros podría parecerles imposible.

-¿Cuándo empezaste a surfar?

ID: Desde chiquita mis padres me metían al mar en José Ignacio y Punta del Este. Primero en días que había olas agradables, no cuando el mar estaba revuelto, como me puedo meter ahora que ya estoy más entrenada y con menos miedo que cuando empecé. Cuando lo empecé a hacer más seriamente, me empezó a gustar más. Siempre me había intentado meter en el surf. Pero no fue hasta febrero de este año, que  estuvimos en Cabo Polonio, donde había mejores olas, que me lo empecé a tomar más enserio.  Lo había empezado a hacer porque me gustaba y porque era un momento que podía compartir con mi hermano y con mi papá. Porque ellos estaban siempre juntos y mi papá conmigo tenía cosas por la que nos uníamos, pero tampoco teníamos tanto: entonces fue como una excusa.

– ¿Cómo fue que te anotaste al campeonato en Costa Rica?

ID: Mi papá había estado averiguando por campeonatos con conocidos, quienes le dijeron que el mejor para empezar era el de Costa Rica. Él me lo dio como una sorpresa cuando faltaban unos veinte días. Un día fuimos a surfear y me preguntó cómo me veía para un campeonato de surf adaptado. Entonces le dije que ni idea, porque no lo tenía en mente. Un mes después me dice “te vas a Costa Rica”: algo que nunca me hubiera imaginado.

– ¿Qué se siente haber salido tercera en Costa Rica?

ID: Re orgullosa y contenta. Fui con la idea de divertirme: entonces cumplió todas mis expectativas pero además las superó. Porque fui la primera y única representante femenina de mi país. Era la única menor de edad y la única que competía por primera vez. Salí tercera en la categoría de mujeres, en mi categoría salí cuarta y en el open que era el mixto, creo que no quedé. Destaco la preparación del último mes antes de la competencia, que es lo que la gente no ve. Porque yo puedo mostrar que estoy re feliz, pero en realidad por adentro estoy muerta por entrenar todo lo que había entrenado todo ese mes.

-¿Qué le dirías otros chiquilines que podrían entrar a una competencia de surf adaptado?

ID: El mensaje sería que por más que cueste y por más que te de miedo, vale la pena. Yo pienso que la gente cree que uno no tiene miedo y que lo hacés simplemente porque te gusta. Yo tenía miedo de que me pueda pasar algo, por el tamaño de las olas que era distinto, la competencia era otro mar, ¿no? Entonces siempre que querés, se busca la manera de poder hacerlo. Es normal si tenés miedo o estás asustado, pero querer es poder.

 

Federico Desseno contó cómo ha incentivado a su hija para que se interese por el surf.

FD: Es el mismo incentivo que le doy a sus hermanos: ir a la playa, al agua, aunque sea a barrenar una ola en la orilla para empezar, y después que se vayan largando. Con Isa tuvimos más precauciones para no asustarla, fuimos más cautelosos y esperamos que ella lo fuera pidiendo. Ella se tiró, surfeó un poco y le regalé una tabla. Después me dijo que no quería surfear y finalmente se fue enganchando. No hay mucho misterio en estos chicos: necesitan hacer deporte como cualquier otro ser humano, que el deporte hace muy bien a la salud física y mental. Estés en las condiciones que estés, podés hacer algún tipo de actividad adaptándola a tu modo. Ella puede hacer surf adaptado.  No se puede parar pero puede remar una ola, pasarla por debajo, acostarse y seguir una línea de una pared: todo lo que puede hacer un surfista parado ella lo puede hacer de otro modo”.