Lacalle Pou abogó por la concreción del acuerdo Mercosur-Unión Europea

El presidente de la República, Luis Lacalle Pou, participó, este 18 de julio, en la Cumbre de la Unión Europea (UE) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac)

El presidente de la República, Luis Lacalle Pou, participó, este 18 de julio, en la Cumbre de la Unión Europea (UE) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que se realiza en Bruselas, Bélgica. En su discurso, dijo que Uruguay cree firmemente en la integración y aludió a la necesidad de concretar el acuerdo Mercosur-UE, que lleva 25 años de negociaciones. “Es la hora de avanzar”, sentenció.
El mandatario inició su discurso refiriéndose al “optimismo crítico” del desarrollo humano, que menciona en uno de sus libros el autor sueco Hans Rosling. En ese sentido, agregó: Lejos de ser autocomplacientes, “como representantes de América Latina, venimos conscientes de nuestras fortalezas y debilidades”.

Basta de palabras
Con respecto al Mercosur y al acuerdo con la Unión Europea, resaltó el ánimo de sus pares latinoamericanos que pertenecen al bloque de convenir en pequeños pasos. “Nos parece una cosa buena en este mundo tan interconectado y vertiginoso, donde lo que hay que fortalecer y recuperar es la confianza”, añadió.
No obstante, subrayó: El citado optimismo crítico “es el que nos indica que es la hora de avanzar. Basta de palabras y de 25 años de negociaciones”.
Para finalizar, destacó los estándares democráticos de Uruguay, su desarrollo humano, el cuidado del ambiente, la fortaleza institucional y el respeto por las leyes, “que es lo que nos hace recorrer el mundo y participar de estas reuniones con los brazos abiertos”.
“Realmente creemos en la integración y entendemos que muchos países se protejan, pero lo que no entendemos es el proteccionismo exacerbado”, expresó
“Tenemos una preciosa oportunidad de tomar las decisiones que se requieren y retomar la confianza, entre nosotros, entre nuestros pueblos y la de la gente que nos puso al frente de nuestros países”, subrayó.

1 COMENTARIO

  1. Mercosur, crónica de un enfermo grave

    En la década del 70 Uruguay profundizó su relación comercial con Brasil a través del Protocolo de Expansión Comercial (PEC) y con Argentina a través del Convenio Argentino Uruguayo de Cooperación Económica (CAUCE). Entre los años 1984 y 1989 Argentina y Brasil suscribieron veinticuatro protocolos bilaterales, en los que se regulaban diversas áreas. En 1990, Argentina y Brasil suscribieron y registraron en ALADI un Acuerdo de Complementación Económica, y profundizaron los acuerdos comerciales bilaterales pre-existentes (intercambio comercial compensado). El Mercosur comenzó tímidamente alla por 1991 entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay

    Los comienzos fueron buenos

    Los aranceles fijados para dentro y fuera de sus fronteras daban ventajas importantes al comercio entre sus miembros, sobre todo Brasil y Argentina, Paraguay gran importador era el menos beneficiado y Uruguay recibía más de lo que exportaba. Las asimetrías comerciales comenzaron tímidamente a generar barreras para-arancelarias. en defensa de muy pequeños nichos comerciales, sobre todo en Uruguay. Tambien Brasil en una supuesta defensa de sus intereses trancaba todo lo que podían, sobre todo lácteos y productos agrícolas, hasta los camiones en las fronteras según como apretaban políticamente sus productores
    Argentina permanecía impávida, aunque tenía nichos históricos amurallados como el azúcar, carnes cacao y otros” No registraba que mucha de mercadería que ingresaba por esa vía ara de origen asiático, disfrazada con el “made in Uruguay”, cuando solo tenía el empaque y el moño. Algunas denuncias de Dumping comenzaron a aflorar tímidamente en Argentina (bicicletas, muebles de plástico etc.) Las terminales de automotrices comenzaron a intercambiar vehículos entre filiales, con la mayoría de sus componentes asiáticos pero ensamblados en cada país y seguro no cumpliendo con el 50% de piezas de origen. De esta forma quienes importaban vehículos ya terminados se les aplicaba el impuesto extra-zona, quedado fuera del mercado, aunque alguna de las terminales asiáticas importaron vehículos terminados, disfrazados de bienes de capital (maquinaria libre de impuestos) ahorrándose el impuesto extra-zona
    Poco a poco las devaluaciones monetarias inconsultas de Argentina, generaron a generar asimetrías cambiarias y comerciales, luego otras barreras en defensa de la mano de obra local y más tarde el corte de puentes que interrumpió el ya pequeño flujo comercial .Uruguay sin el derrame argentino la tiene complicada, sujeto políticamente a un “brete ideológico” que solo lo necesitan para hacer numero, mientras le pone el cepo para que no se escape. Lo grave es su tamaño y su soledad ideológica, que implicaría conseguir un socio que le permita desengancharse de este Mercosur, que hoy solo sirve para llenarse la boca y tapar “espacios políticos vacios”. Dicho de otra forma cuando no se tiene ningún logro para mostrar el Mercosur es un excelente disfraz

Comments are closed.