Lote de maquinaria de la desaparecida Compañía de Aguas Cisplatina fue rematado por 175 mil dólares

En su momento, la maquinaria subastada hoy representó una inversión de unos dos millones de dólares de la actualidad

El rematador Gabriel Etcheverry le bajó el martillo a la oferta de 175 mil dólares de un empresario por el lote de maquinaria de la desaparecida Compañía de Aguas Cisplatina ubicada sobre el camino “Mattos Moglia” a la altura del kilómetro 19.900 de la ruta 60. La planta física de la fábrica se encuentra en las estribaciones del Cerro Betete al noroeste de la ciudad de Pan de Azúcar.
Una máquina etiquetadora, tres filtros pulidores, un tanque estacionario de acero inoxidable de 30 mil litros de capacidad, un ordenador de botellas, una empaquetadora, dos bombas centrífugas de 15 mil litros por hora, una máquina monobloc llenadora-roscadora, un generador de ozono, conforman el bloque de aparatos destinados a la elaboración de agua natural.

Cisplatina
La empresa en liquidación formó parte de una iniciativa de empresarios brasileños que aportaron casi cinco millones de dólares. Los inversores apuntaron a un proyecto para extraer el agua mineral y luego procesarla con gas o bien natural. La inversión fue efectuada en los primeros años de la primera década del siglo en curso. Solo la maquinaria representó una inversión de unos dos millones de dólares de la actualidad. La misma maquinaria que ayer fue rematada en su totalidad en 175 mil dólares.
La planta física del lugar tiene unos 1800 metros cuadrados de superficie y se espera que el predio salga a remate en los próximos meses. En un principio se pensó que la planta generaría más de medio centenar de puestos de trabajo.
Quien escribe esta nota visitó la planta cuando se instaló la maquinaria ayer subastada. “¿Cisplatina? ¿No es un nombre medio inconveniente para ponerle a una empresa uruguaya? Suena a la provincia Cisplatina”, preguntó el cronista a uno de los responsables de la propuesta. “¡Para nada! La mayor parte de la producción será exportada a Brasil y a los Estados Unidos”, contestó el empresario, un ciudadano brasileño que en ningún momento ocultó su alegría por la llegada de la maquinaria, la misma que fue rematada hoy en el Centro Español de Maldonado.