La demolición del edificio que albergó al ex hotel San Rafael de Punta del Este recomenzó temprano en la madrugada del pasado viernes y, en algún momento tuvo una gran intensidad. A tal extremo que en el mediodía del viernes, no quedaba ninguna abertura de madera empotrada en las ventanas del complejo.
Decenas de obreros se repartieron en cada uno de los pisos del viejo hotel para retirar efectos de valor o que, llegado el momento, compliquen la tarea de demolición. Fuera del edificio, la maquinaria pesada comenzó a demoler por donde había abandonado cuando la jueza Civil de 5º turno dictó una medida de cautelar mientras preparaba la sentencia dada a conocer el jueves pasado.
Los escombros que van cayendo se amontonan porque tendrán un último uso antes de ser llevados en camiones a terrenos para rellenar. Esos escombros permitirán que la maquinaria pesada pueda demoler el complejo con el empleo de una pesada bola atada por una cadena. A medida que se vayan acumulando los escombros serán usados como plataforma para acceder a los pisos más alto del complejo. La bola que será usada se encuentra ahora en el litoral del país, desde donde será trasladada.

Fallo
El fallo conocido en la tarde del jueves que habilitó la demolición del edificio todavía no está firme. El actor de la acción de amparo, el arquitecto Willy Rey, tiene hasta el miércoles para interponer un recurso. La ley de amparo establece que los fallos en primera instancia tienen hasta tres días para ser apelados. Si esto finalmente sucede, el tribunal de apelaciones debe fallar en un plazo no mayor de cuatro días. Sin embargo, desde el entorno del arquitecto Rey se asegura que no se presentará recurso alguno. Una fuente cercana al docente aseguró que Rey considera haber cumplido con su presentación ante la justicia y que no hay otros elementos que ameriten seguir con el litigio. El mensaje que se quería dar llegó a distintos niveles.
La posibilidad de que Rey apele o no el fallo de la jueza Claudia Valleti por el plazo que está vigente, también explica la velocidad con la que retomaron los trabajos de demolición en la madrugada del viernes. Si el recurso finalmente es interpuesto, será cuando ya no quede mucho del edificio.
En la contestación de la demanda por parte de los abogados del empresario Giuseppe Cipriani, la actuación de Rey en este caso fue cuestionada. “La clara voluntad del arquitecto Rey de dar publicidad a este tema ha derivado en un gran circo mediático, que – más allá de las sospechosas razones que guiaron su ya incuestionable deseo de aparecer en cuanto medio de comunicación se lo permite -, ha empujado a este accionamiento, antes de empezar su derrotero procesal normal, fuera de sus límites naturales y razonables”, sostuvo el escrito.
“No existe otra explicación racional para entender la decisión del Sr. Rey de orquestar el linchamiento público del Sr. Cipriani, del proyecto y de su autor el Arq. Viñoly, recurriendo al agravio público al llamar ‘mentiroso’ al Sr. Cipriani, criticar ácidamente todos los proyectos del Arq. Viñoly para el Hotel San Rafael, además de realizar un ‘relato en vivo’ de los pasos judiciales que adoptaba. Así, filtró a la prensa que iba camino a presentar el amparo, informó ante qué sede lo presentó, viralizó audios y concedió entrevistas radiales, televisivas, etc, y todo ello, antes de saber cuál será la decisión de la Justicia en la presente acción. Es claro que el Arq. Rey cree, equivocadamente, que con eso puede presionar para lograr su objetivo, que ya se verá cuál es, realmente”, agregó el documento al que tuvo acceso Correo de Punta del Este.

Foto: Laura Do Carmo

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