“¿Sorpresa?”, por Gabriel Gurméndez*

La divulgación en estos días de las cifras de Migraciones, que muestran una caída cercana al 5% en el ingreso de turistas —y en particular un descenso brutal del 14% de visitants argentinos— sorprendió a muchos.

Es que hubo muchos que se dejaron llevar por un voluntarismo entusiasta, que auguraba una gran temporada turística, sin preguntarse por qué debía ser así, prefiriendo sostener la ilusión o desatender las advertencias que oportunamente formulamos.

Cuando el Ministro de Turismo compareció en el Parlamento para defender el presupuesto nacional, le advertimos: “La peor noticia que puede tener un ministro de Turismo es un presupuesto que nos coloque en la posición de menor competitividad regional”.

La experiencia demuestra que el principal factor que explica la cantidad de visitantes es el encarecimiento del país en dólares, es decir, la diferencia de precios relativos con los países emisores —principalmente Argentina, Brasil y Paraguay, además de Chile— y la fortaleza de sus economías.

Hoy Uruguay está caro para vivir, caro para trabajar y, naturalmente, caro para vender nuestros productos y servicios al mundo; en definitiva, caro para atraer turistas.

Por eso nos opusimos firmemente a un presupuesto que agravaba el encarecimiento en dólares, aumentando el gastopúblico, creando nuevos impuestos, incrementando el endeudamiento, postulando un crecimiento economic ilusorio, y confiando en que la DGI cerrará la brecha fiscal. Ese es elfondo del asunto. Por eso somos caros.

Algunos dirigentes departamentales del Frente Amplio celebraron con bombos y platillos la aprobación del presupuesto porque obtuvieron partidas menores para atender reclamos locales, sin advertir el rumbo general al que conducen al país y al departamento. No vieron lo esencial.

A modo de ejemplo: el único punto destacado en la lista de prioridades del gobierno fue “promover el turismo social”, como si ellofuera viable en un escenario de caída de visitantes, con menor gasto y acortamiento de la temporada turística. Porque la verdaera relevancia social son las oportinades económicas  y laborales que el turismo le da a nuestra gente. Están distraidos.

El agravamiento del atraso cambiario y el encarecimiento en dólares también impactan en la construcción, con potenciales efectos sobre el empleo y la actividad económica en todo el país y, particularmente, en Maldonado. Daría para otra columna entera.

Si el gobierno no encara con seriedad y urgencia una agenda para abaratarnos la vida a los uruguayos, desregular, desburocratizar y reducer el costo país, nadie debería sorprenderse ante resultados similares en la próxima temporada.

Y si Oddone nos sigue encareciendo en dólares, no hagan caso a los que en octubre nos vengan con cantos de sirena, sin base alguna, a anunciar una gran temporada. Ya sabemos que las buenas intenciones no modifican la realidad.

Mejor exíjanle al gobierno que se ponga las pilas. Ya lleva un año.

*Diputado por Maldonado