En Uruguay desde hace un tiempo, sobre todo después del temporal del 23 de agosto de 2005, estamos acostumbrados a escuchar las palabras “ciclón extra tropical” cada poco tiempo y hasta casi que ya le hemos perdido el miedo.
Pero en el último temporal que azotó al país a principios de esta semana algo cambió. Según un informe especial emitido por el INUMET, la comunidad meteorológica se encuentra dividida en la clasificación de este sistema, ya que no fue un ciclón extra tropical de esos a los que estamos acostumbrados. Es más, la marina brasileña le puso nombre: “Raoni” y lo clasificó como Tormenta Subtropical. Calificado como “extremadamente raro”, Raoni pasó a tener un núcleo cálido con un ojo definido y tormentas desarrolladas cerca de su centro.
El informe de INUMET señala que “el sistema de bajas presiones, que comenzó a formarse en las últimas horas del sábado 26 de junio, sobre las aguas del océano Atlántico al sur de las costas de Uruguay y frente a la costa de la Provincia de Buenos Aires, es un sistema típico de nuestras latitudes. Son sistemas que se forman en zonas de fuertes variaciones de temperatura, lo que comúnmente llamamos zonas frontales. Su fuente de energía principal, proviene de las diferencias de temperatura entre las masas de aire (forzante baroclínico) a ambos lados de la zona frontal. En esta situación particular una masa de aire muy frío de origen polar que avanzó por Argentina y Uruguay, y que incluso se extendió hasta latitudes tropicales, provocó una gran diferencia de temperatura que posibilitó que este ciclón aprovechara la energía disponible para comenzar a intensificarse y profundizarse”.
En el pronóstico del Modelo GFS (Americano) el ciclón inició su desarrollo como un clásico ciclón extratropical de latitudes medias asimétrico, pasando el lunes 28 a una configuración de oclusión fría a cálida (denominada seclusión), siempre dentro de la asimetría que caracteriza este tipo de sistemas (extratropicales y subtropicales), desarrollando un núcleo cálido en niveles bajos y frío en niveles altos, algo que identifica a un ciclón subtropical híbrido, explica el citado informe.
Continuando en el análisis del diagrama, con estimaciones de satélite, se pudo confirmar que al término de la noche del lunes 28 de junio y durante el 29 de junio, predominó un núcleo cálido simétrico, algo visto en ciclones tropicales.

“Disturbio tropical”
Desde la National Oceanic and Atmospheric Administration se lo destacó como “Disturbio Tropical” (paso previo a Depresión Tropical), incluso con la formación de un “ojo” en su centro y convección en sus paredes. Calificado dentro del sistema Dvorak con intensidades dentro del T3.0-3.5 (83-102 km/h) con centro de presiones entre 994-1000 mb, para el océano Atlántico.
Analizando datos de modelos numéricos y productos satelitales, se pudo concluir que el ciclón en principio extratropical, pudo desarrollar una transición a subtropical y posteriormente a tropical; para luego migrar a nuevamente a subtropical y finalmente a extratropical el 30 de junio, cuando finalmente se disipó frente a las costas del sur de Brasil, señala el INUMET.
En este sentido, si bien se detectaron condiciones típicas de un sistema tropical; visto y considerando la temperatura ambiente dentro de la capa límite y de la superficie del mar; hay un consenso en los Servicios Meteorológicos de la región en clasificar el sistema, como un extratropical con migración subtropical híbrido, siendo, finalmente denominado como Tormenta Subtropical “Raoni” por la Marinha do Brasil, con un centro mínimo de bajas presiones de 988 hPa; el cual, en su desplazamiento hacia el noreste, alejándose del litoral, finalmente se debilitó.

Ráfagas
Sobre Uruguay, las ráfagas de viento oscilaron entre 60-80 km/h en los departamentos del sur y este, alcanzando un máximo de 104 km/h en la Estación Meteorológica de Punta del Este. Se observa, que las ráfagas persistieron desde las primeras horas del 28 de junio y próximo al término de la noche entre 80-104 km/h, de dirección predominante del oeste. En relación a las precipitaciones, los acumulados se ubicaron entre 15-40 mm en el sur y este del país, siendo el máximo (40 mm) en la localidad de Pan de Azúcar.

Disenso.

La comunidad meteorológica se encuentra dividida en la clasificación de este sistema, principalmente por la génesis del ciclón y las temperaturas bajas del ambiente donde se desarrolló, siendo las temperaturas de superficie de mar (TSM) inferiores a los 17 °C, sobre el extremo sur de la corriente cálida de Brasil (frente a las costas de Uruguay). Pues, según la literatura meteorológica tropical, existe un requerimiento temperaturas superiores a 26 °C de TSM para la génesis de ciclones tropicales. En este sentido, si bien se detectaron condiciones típicas de un sistema tropical; visto y considerando la temperatura ambiente dentro de la capa límite y de la superficie del mar; hay un consenso en los Servicios Meteorológicos de la región en clasificar el sistema, como un extratropical con migración subtropical híbrido.