Un cartel que rezaba “¿Dónde está Santiago Maldonado?” que colocó el gremio de estudiantes del liceo Nº 1 de San Carlos, generó polémica sobre el concepto de la laicidad y los límites de la libertad de expresión, que defienden los estudiantes. Según se sabe, el pasado 1º de agosto, en una provincia del sur de Argentina, un joven llamado Santiago Maldonado desapareció tras participar de una movilización en apoyo a una tribu mapuche. Poco después, las redes sociales uruguayas se llenaron de carteles que reclamaban la reaparición del activista.
No obstante, la dirección del liceo carolino instó a los jóvenes a retirar la pancarta, por cuanto los centros educativos deben mantener su neutralidad en materia de credos religiosos y políticos. El subdirector del liceo, Fernando Mazzoni, dijo al diario El Observador que la iniciativa de los estudiantes no fue bien recibida porque podría contravenir lo establecido por la ley general de Educación de 2008 en su artículo 17. Allí se define el principio de laicidad que debe regir en los establecimientos educativos, que deben asegurar, entre otras garantías, “la pluralidad de opiniones y la confrontación racional y democrática de saberes y creencias”.
Los estudiantes, en cambio, basaron su defensa en el principio de la libertad de expresión que, a su juicio, está avalado en el Estatuto del Estudiante. El documento dice en su artículo 5 que la mencionada libertad “deberá ejercerse de acuerdo con las previsiones constitucionales, legales y las del presente Estatuto”.
“Están los desaparecidos en nuestra dictadura acá en Uruguay, los desaparecidos en plena democracia, la trata de blancas y otros problemas más, y estos chicos, sin embargo, deciden expresarse solamente sobre este asunto”, señaló Mazzoni. Asimismo, dijo que “de ninguna manera” permitió que la pancarta permaneciera colgada en el centro educativo más que unas horas.
La consejera de Educación Secundaria, Isabel Jaureguy, se enteró del asunto al ser consultada el martes por El Observador. Jaureguy dijo que es un hecho que puede verse desde varios puntos de vista, y que uno de ellos plantea analizar la situación como “una iniciativa de un grupo de adolescentes que se preocupa por el destino de otros jóvenes y por la defensa de los derechos humanos”. Sobre la laicidad, expresó que es un principio que está definido en “términos generales”, y que no se cuenta con un “aparatito que la mida”.












