El llamado “dólar gastronómico” de Punta del Este alcanza, en algunos establecimientos, una cotización de 15,59 por ciento por encima del precio de compra de las casas cambiarias de la zona.
Uno de los establecimientos más conocidos de la rambla portuaria, el restaurante Guappa, colgó un cartel luego de la temporada de verano donde ofrece tomar a 43 pesos a cada dólar que se emplee para pagar el consumo, con un mínimo de compra de 1200 pesos.
Una compra de ese importe podrá ser saldada con casi 28 dólares, de acuerdo a la cotización del “dólar gastronómico” de 43 pesos. Para alcanzar esos mismos 1200 pesos en un cambio de la zona es necesario entregar 32.80 dólares. Otros restaurantes de la zona apelan a grandes descuentos si el consumo es abonado al contado.
Estas propuestas se relacionan con las denuncias de la existencia de un pronunciado atraso cambiario producto del aumento de los precios de bienes y servicio respecto al dólar planchado que hoy día está muy por debajo de su cotización de dos años atrás.
El “atraso cambiario” afecta a los denominados productos transables de la economía, es decir, aquellos que deben competir con precios desde el exterior. En cambio, su impacto es nulo con aquellos productos que no compiten con otros del exterior, tal el caso, del precio de los servicios monopólicos del estado.
“Endeudamiento creciente”
El atraso cambiario generó reclamos muy fuertes de entidades que venden sus productos en dólares y que reciben billetes verdes. Aseguran que cada vez necesitan más dólares para pagar los mismos servicios públicos y otros costos expresados en moneda nacional.
Tal el caso de la Federación Rural que, algunas semanas atrás, pidió al gobierno un dólar a 58 pesos. Los ruralistas entienden que entre la variación del IPC y del dólar, entre marzo de 2020 y febrero de 2024, el tipo de cambio tendría que estar un 32 por ciento más alto. En el citado comunicado, la Federación Rural entiende que en la actualidad “”es necesaria una mayor producción para cubrir los impuestos y gastos de funcionamiento en pesos en un sector que ya venía exigido de la mayor sequía en setenta años”.
En el caso del comercio de China, el tipo de cambio se encuentra un 18 por ciento por debajo del promedio histórico. “Las consecuencias se repiten dado que la enfermedad es la misma, un sector con endeudamiento creciente”, continúa el comunicado que añade que “el sector agropecuario incrementó su endeudamiento un 48% entre enero de 2022 y enero de 2024, el cual pasó de 2.500 millones de dólares a 3.564 millones de dólares”, sostuvo el mismo comunicado. “En gobiernos anteriores al campo le tocó ser la caja del Estado, llegó la pandemia y fue el sector que se mantuvo en pie generando ingresos. Año electoral y nos encontramos nuevamente transfiriendo recursos para mantener un nivel de consumo que no para de crecer”, sostuvo.











