Polémica por la “Puerta de Punta del Este” provoca recolección de firmas entre vecinos

La iniciativa, impulsada por el millonario mexicano Roque de la Fuente y diseñada por el artista Juan Albini, ha desatado una fuerte oposición entre los vecinos, quienes han reactivado su resistencia a través de una campaña en la plataforma Change.org

Punta del Este vuelve a ser escenario de una controversia que enfrenta a la ciudadanía con las decisiones de las autoridades locales. En el centro del debate se encuentra la propuesta del intendente de Maldonado, Enrique Antía, de solicitar la anuencia de la Junta Departamental para instalar la escultura conocida como “La Puerta de Punta del Este” en la parada 1 de la Rambla Claudio Williman, frente al emblemático edificio El Torreón.
Esta iniciativa, impulsada por el millonario mexicano Roque de la Fuente y diseñada por el artista Juan Albini, ha desatado una fuerte oposición entre los vecinos, quienes han reactivado su resistencia a través de una campaña en la plataforma Change.org y movilizaciones locales. La proclama publicada en el portal refleja el sentir de una comunidad que percibe esta obra como una amenaza a su identidad, historia y espacios públicos. Los vecinos también hicieron llegar a la Junta una misiva con todos los antecedentes de 2016, más las firmas y las manifestaciones en contra de la iniciativa.

Antecedentes
La controversia no es nueva. En 2016, la propuesta de instalar “La Puerta de Punta del Este” ya había generado un rechazo masivo. En aquel entonces, el proyecto contemplaba emplazar la estructura en la Plazoleta Carbonaro, un espacio simbólico dedicado a Antonio Carbonaro, creador del célebre “chivito”. La decisión de remover el monolito en homenaje a Carbonaro para dar paso a una escultura de hierro reciclado, descrita por los vecinos como “oscura y de grandes dimensiones”, provocó indignación. Más de 2.000 firmas fueron recolectadas en menos de 24 horas, tanto en formato físico como digital, exigiendo la cancelación del proyecto. La presión ciudadana surtió efecto: el intendente Antía anunció entonces que desistiría de la instalación, afirmando que “sabía escuchar a Punta del Este”. La Plazoleta Carbonaro fue restaurada, y muchos creyeron que el asunto estaba zanjado.
Sin embargo, nueve años después, la “Puerta” reaparece en la agenda municipal, generando sorpresa y desconfianza. Según la proclama en Change.org, el nuevo expediente presentado a la Junta Departamental omite los antecedentes de rechazo ciudadano, un hecho que los vecinos consideran “llamativo, por no decir grave”. La propuesta actual sitúa la escultura en la angosta vereda entre la Rambla Claudio Williman y el estacionamiento de la Liga de Fomento de Punta del Este, un lugar que los opositores califican como “peligroso” y poco adecuado para una estructura de tales dimensiones.

La propuesta actual sitúa la escultura en la angosta vereda entre la Rambla Claudio Williman y el estacionamiento de la Liga de Fomento de Punta del Este,

Proyecto
La “Puerta de Punta del Este” es una obra adquirida por Roque de la Fuente, propietario de diversos inmuebles en el balneario, incluyendo el complejo en las alturas del edificio El Torreón. La escultura, elaborada con hierro reciclado de barcos antiguos y restos de metales de la represa de Salto Grande, fue calificada en 2016 por el intendente Antía como una “obra de arte urbana”. En esta nueva propuesta, el interesado ofrece financiar a su costo la intervención de unos 100 metros de vereda, incluyendo la construcción de sendas peatonales. Sin embargo, esta intervención implicaría reducir a la mitad el espacio de estacionamiento existente, un aspecto que los vecinos consideran innecesario y perjudicial.
El expediente presentado a la Junta Departamental se basa en dos informes favorables: uno de la arquitecta Soledad Laguarda, directora de Urbanismo, y otro del profesor Jorge Céspedes, ambos funcionarios de la actual administración. Estos documentos, según la proclama, no hacen referencia al rechazo ciudadano de 2016 ni evalúan el impacto de la obra en el contexto cultural y patrimonial de la zona. Un punto crítico es la posible invasión del área de amortiguación de las esculturas del Paseo de las Américas, declaradas Monumentos Históricos Nacionales en 2022. Estas obras, creadas en 1982 durante el Primer Encuentro Internacional de Escultura Moderna al Aire Libre, incluyen la icónica “La Mano” de Mario Irarrázabal, símbolo indiscutido de Punta del Este. La falta de información sobre si el proyecto respeta los radios de protección de estas esculturas ha intensificado las críticas.

Vecinos
La proclama en Change.org, titulada “NO A LA PUERTA QUE NADIE QUIERE!”, es un grito de resistencia que apela a la memoria colectiva y al sentido de pertenencia de los habitantes de Punta del Este. Los vecinos argumentan que la escultura no representa “nuestra historia, nuestros logros comunitarios, nuestra gente, ni nuestro sentido de identidad”. La describen como una imposición impulsada por “la soberbia y vanidad” de un reducido grupo de personas que, bajo la excusa de una inversión privada, buscan alterar un espacio público de alto valor simbólico.
La movilización ciudadana no solo rechaza la obra en sí, sino también la forma en que se ha gestionado el proyecto. La proclama denuncia que el Municipio de Punta del Este no fue informado, lo que sugiere un intento de actuar “con sigilo y silencio” en contra de la voluntad popular. Las administraciones de los alcaldes Martín Laventure, Andrés Jafif y Javier Carballal habían desaprobado previamente la instalación, reforzando la postura de que la “Puerta” no tiene lugar en el balneario. La insistencia en reavivar un proyecto ya rechazado ha generado una sensación de traición, expresada en la frase: “Nos duele ver cómo se nos falta a la palabra”.

Debate
Para los vecinos, la “Puerta” simboliza una amenaza a la dignidad y autonomía de Punta del Este. La proclama cuestiona: “¿Por qué pensarán que valemos tan poco?”. La referencia a los “miserables dólares” del privado alude a la percepción de que intereses económicos individuales están prevaleciendo sobre el bienestar colectivo.
La decisión ahora recae en la Junta Departamental de Maldonado, que debe evaluar el expediente y decidir si aprueba o no la instalación de la “Puerta”. Los vecinos han hecho un llamado a los ediles para que consideren el impacto cultural, patrimonial y social de la obra, así como el precedente de oposición ciudadana. La proclama subraya que el proyecto no solo carece de apoyo popular, sino que podría violar normativas relacionadas con la protección de los Monumentos Históricos Nacionales. La falta de un análisis detallado sobre este aspecto en los informes oficiales ha generado dudas sobre la rigurosidad del proceso.
Los vecinos de Punta del Este han dejado claro que no están dispuestos a ceder ante lo que consideran un capricho impuesto. Con la memoria de su victoria en 2016 como respaldo, la comunidad se organiza nuevamente para proteger su balneario, su historia y su dignidad. La proclama concluye con un mensaje contundente: “Nosotros tenemos memoria. NO A LA PUERTA QUE NADIE QUIERE!”.

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