
La Subprefectura de Piriápolis, junto a la Intendencia de Maldonado y DINARA, instaló este fin de semana un boyado en la bahía de Piriápolis para delimitar la zona de rompiente y el espejo de agua, siguiendo las medidas de exclusión dispuestas para proteger a un elefante marino y su cría, bautizada como “Francisco”.
A pedido de la población y con la organización SOS Fauna Marina como referente, se amplió el cercado, que ya había sido extendido a 250 metros en la playa, completando ahora un cierre total del perímetro por la zona marítima. La medida es controlada mediante vigilancia permanente, guardias y patrullajes en tierra y mar. Se prohíbe la navegación dentro del área delimitada por el boyado, con multas de 2 UR por incumplimiento. La restricción se mantendrá hasta mediados de noviembre, cuando se espera el destete y el ingreso al mar de Francisco. Se agradece la colaboración de navegantes y tripulantes.
Nacimiento histórico
El nacimiento de Francisco, una cría de elefante marino del sur (Mirounga leonina), ocurrió en la noche del 11 de octubre en la playa de Piriápolis, un evento excepcional en Uruguay, ya que esta especie suele reproducirse en paraderos aislados y no en playas urbanas. La madre, que buscó un lugar seguro durante más de una semana, y la cría están en un período de lactancia exclusiva de unos 25 días, durante el cual el cachorro gana hasta 5 kg diarios mientras la hembra pierde entre 9 y 12 kg. Desde el nacimiento, DINARA, la Intendencia de Maldonado y Prefectura establecieron un cerco inicial de 200 metros en la playa para evitar perturbaciones que podrían llevar a la madre a abandonar a la cría, comprometiendo su supervivencia.











