
Ante versiones difundidas por medios nacionales que pusieron en duda la calidad del agua en algunas playas de Maldonado, la Intendencia Departamental (IDM) emitió un comunicado oficial para llevar tranquilidad a residentes y turistas. La directora de Ambiente, Virginia Villarino, afirmó categóricamente que todas las playas están habilitadas para baño, respaldando sus declaraciones con los datos del monitoreo permanente que realiza la IDM en convenio con el Ministerio de Ambiente.
Villarino explicó que los valores difundidos recientemente corresponden a interpretaciones parciales de los registros y aclaró que los datos son públicos y accesibles en tiempo real en el Observatorio Ambiental Nacional, donde cualquier persona puede verificar la información.
La jerarca detalló los criterios técnicos para inhabilitar una playa: el límite por medición puntual es de 2000 UFC (unidades formadoras de colonias) de coliformes. Como ejemplo, mencionó el caso de Playa Solís, donde el valor registrado fue de 700 UFC, “muy por debajo del umbral, por lo tanto es una playa apta para baños”. Además, subrayó que la habilitación no se basa en una única muestra, sino en un análisis más riguroso: la media geométrica de cinco tomas consecutivas debe estar por debajo de 1000 UFC.
“Los registros de Maldonado están claramente por debajo de esos valores”, enfatizó.
Niveles seguros
La directora recordó que los coliformes son organismos presentes de forma natural en los ecosistemas y en el cuerpo humano, por lo que ninguna medición arroja valores cero. Los límites establecidos responden a estudios nacionales e internacionales que determinan niveles seguros para la salud pública. “En Maldonado no estamos ni cerca de los niveles problemáticos”, afirmó Villarino, extendiendo esta garantía también a otros puntos mencionados en las versiones mediáticas, como El Emir, donde los valores son igualmente bajos y no generan preocupación.
Respecto al protocolo de monitoreo, detalló que se realiza durante todo el año con frecuencia mensual y se intensifica a semanal en la temporada estival (de diciembre a abril). En caso de detectar algún valor por encima del umbral, se actúa de inmediato: se informa a los guardavidas para colocar la bandera sanitaria roja y verde. Hasta el momento, no ha sido necesario implementar esta medida en ninguna playa del departamento.
“Nuestras playas son seguras y están listas para ser disfrutadas”, concluyó Villarino.











