
Desde la inauguración de la pista de skate en el nuevo parque público de La Barra, varios vecinos de la zona (especialmente los que viven frente o muy cerca de la plaza) expresan malestar por el nivel de ruido y la falta de control nocturno. Una vecina del lugar describió la situación como insostenible para el descanso: “Desde que se hizo la pista, a las 2, 3 o 4 de la mañana hay ruidos molestos, gente cantando, chiflidos, como si estuvieran en su casa. No dejan descansar”.
Relató episodios concretos, como un hombre que a las 2:30 de la madrugada cantaba y chiflaba sin control, y agregó que al pedir silencio, la respuesta suele ser agresiva o indiferente. Además, mencionó la ausencia de servicios básicos que agravan el problema: “No hay placero, no hay baños, es un desmadre. La gente pone carpas, deja cosas tiradas, basura por todos lados”. Comentó que al llamar a la policía, le responden que el tema corresponde a la Intendencia. “Ya se fue de las manos”, resumió.
La comisión
Por su parte, un integrante de la Comisión de Vecinos de La Barra y El Tesoro (COM.BA.TE), una asociación civil sin fines de lucro que nuclea a residentes de la zona, explicó que están recolectando y canalizando estas quejas de manera organizada. Según contó, se han reunido con autoridades tanto antes como después de la actual gestión: “Hemos hablado con el intendente y el alcalde. Todos coincidieron en que se necesita la figura del placero en esa plaza, similar a lo que hay en otras como la de Punta del Este, para controlar la limpieza, el ruido y el orden, especialmente de noche”. Indicó que el pedido del placero se viene realizando desde que se terminó la obra (incluso en el gobierno anterior), pero que hasta el momento no se ha concretado. “Estamos haciendo eco de las quejas de los vecinos. Salimos de noche y vemos relajo, luces encendidas, gasto innecesario, y cualquiera entra y hace lo que quiere”, detallaron.
“Le dijimos al alcalde que necesitamos el placero ya. Nos dieron una hora para reunirnos la semana que viene, y como comisión estamos en contacto permanente con las autoridades. Seguimos esperando que se implemente esta figura para que los vecinos puedan descansar tranquilos y el espacio se mantenga en condiciones”.
Los vecinos consultados coinciden en que valoran la pista de skate como un espacio deportivo y recreativo para la comunidad, pero insisten en que se requiere mayor supervisión y servicios para evitar que el descontrol afecte el descanso de las familias que viven en las inmediaciones.











