
El exdirector técnico del Hemocentro de Maldonado, Jorge Curbelo, brindó este miércoles una conferencia de prensa completa tras su cese dispuesto por ASSE. En un tono firme y en varios pasajes emocional, presentó su versión del conflicto, atribuyó el origen del mismo a fuertes recortes presupuestales planteados por el Servicio Nacional de Sangre y rechazó de plano el informe que cuestiona su gestión.
“Esto es un cuento o una película de terror”, afirmó Curbelo al comienzo de su exposición, refiriéndose a la secuencia de hechos que culminó con su salida del cargo.
Según detalló el médico, el punto de partida del conflicto se encuentra en las pautas de gasto enviadas por el Servicio Nacional de Sangre (SNS) para el año 2026, que implicaban reducciones muy significativas en áreas operativas clave. Curbelo precisó que se proponía una disminución del 52% en el traslado de escolares, 36% en el traslado de choferes del Hemobús y la unidad móvil de aféresis, 46% en el soporte eléctrico y 54% en el traslado de personal y equipos.“Nosotros habíamos sobrepasado la pauta en unos 122 mil dólares y nos estaban bajando cerca de 610 mil”, explicó.
Un garrón
Para el exdirector técnico, estos ajustes no solo representaban un recorte administrativo, sino una merma concreta en la capacidad operativa del Hemocentro.“Ellos no tomaron ninguna resolución de rebajar nada”.
Curbelo aseguró que las autoridades de ASSE no adoptaron una resolución explícita de recorte presupuestal y planteó que tanto él como otros funcionarios estarían “comiendo un garrón” por una decisión que no fue tomada en forma directa.
Criticó la falta de instancias de coordinación entre el Servicio Nacional de Sangre y el Hemocentro, pese a que —según dijo— las venía solicitando desde hace más de un año.
Cuestionamientos al informe
Uno de los ejes centrales de su intervención fue el rechazo al informe interno difundido en los últimos días, que le atribuye diversas irregularidades.
Curbelo aseguró que nunca recibió una comunicación formal sobre ese documento y cuestionó tanto su contenido como su forma. Además, defendió el manejo administrativo del Hemocentro, especialmente en lo referido a horas suplentes, contrataciones y tercerizaciones, las cuales —afirmó— responden a un esquema de funcionamiento vigente desde la creación del centro. “Yo no soy ordenador de gasto, no manejo la plata”, enfatizó al referirse a las acusaciones sobre supuestas irregularidades financieras.
El exdirector técnico dedicó parte importante de su exposición a explicar el funcionamiento del Hemocentro, destacando que la sangre es un bien público y que el centro siempre ha operado bajo ese principio, sin distinción entre instituciones públicas y privadas.“Nunca le he preguntado a nadie de dónde es”, afirmó al describir cómo se cubren las demandas de hemoderivados. Curbelo también defendió los resultados del centro, señalando que durante su gestión generó más de un millón de dólares a favor.
Hacia el final, Curbelo se preguntó “qué hay atrás de todo esto” y alertó sobre el riesgo de debilitar un modelo público que, a su criterio, ha demostrado eficiencia y capacidad de gestión.
Emotividad
Al inicio, Curbelo pidió disculpas por su estado emocional y aclaró que su intención era centrarse “en los datos y los números” ante lo que considera “una injusticia”.
En varios pasajes volvió a emocionarse, especialmente al recordar la construcción colectiva del Hemocentro, las colectas populares y el respaldo recibido de la comunidad. “Esto no estaría si no hubiesen estado los 5 pesos, los 10 pesos, los 15 pesos… la escena solidaria, la escena de las emociones”, expresó. También manifestó su molestia por lo que considera un intento de “desprestigio” y “mancillar” tanto su persona como su gestión: “No se lo voy a permitir ni a él ni a nadie”, sentenció.
En base a Punta News











