Con la llegada al puerto de Punta del Este de la lancha ADES 12, en una fría mañana de julio de 1994, nacía la base número 3 de la Asociación Honoraria de Salvamentos Marítimos y Fluviales (ADES) en esta ciudad. Por estas horas se cumple un nuevo aniversario de aquel hito, que consolidó en la costa maldonadense un servicio de rescate que hoy sigue operando con renovado equipamiento y el mismo espíritu voluntario que le dio origen.
El referente de ADES Punta del Este, Guillermo Techera, repasó en diálogo con Correo de Punta del Este la historia de la institución y sus principales operativos a lo largo de más de tres décadas de trabajo ininterrumpido.
El origen: una tragedia que cambió la historia del salvamento en Uruguay
Para entender el nacimiento de ADES hay que remontarse a agosto de 1954, cuando el pesquero Isla de Flores, perteneciente al entonces Servicio Oceanográfico y de Pesca (SOyP), varó en el veril norte del Banco Inglés. El operativo de rescate derivó en una tragedia: ocho tripulantes del destructor Uruguay y seis del pesquero murieron ahogados, en una situación que se extendió por varios días hasta que finalmente pudieron ser rescatados los sobrevivientes por el destructor Artigas.
A partir de aquel episodio, Uruguay incorporó sus primeros helicópteros de rescate y se creó la Asociación Honoraria de Salvamentos Marítimos y Fluviales, que desde entonces desarrolló una extensa trayectoria en el auxilio de personas en peligro en el mar.
Techera recordó que la llegada de la ADES 12 a Punta del Este no fue obra de una sola persona, sino el resultado de gestiones sostenidas durante casi dos años por integrantes de distintas instituciones locales. Entre ellos mencionó a Carlos Camejo, jubilado bancario y directivo del Yacht Club Uruguayo; al profesor Ernesto de Francesco, instructor de la escuela de vela del Yacht Club Punta del Este; a referentes de la Cámara Inmobiliaria como Eduardo”Bocha” Gattás; a Nicolás Mego, de los Leones; a integrantes del Rotary; y a Coralio Darriulat, cuya cercanía con el entonces contador Ricardo Alcorta resultó clave para que la iniciativa llegara hasta el intendente de la época, Domingo Burgueño Miguel.
Según relató Techera, fue la Intendencia de Maldonado la que finalmente asumió el traslado de la embarcación desde Inglaterra hasta el puerto de Montevideo, lo que permitió inaugurar la tercera base de ADES del país, después de las de Buceo y Colonia. El impulso definitivo, señaló, llegó tras una serie de incidentes marítimos previos, entre ellos la pérdida de la lancha Dafne en 1982, que habían dejado en evidencia que Prefectura y el puerto solo contaban con la vieja embarcación Robe 70 para atender emergencias.
Una base que hoy sigue en movimiento
Techera destacó que, detrás de las bases de Buceo y Colonia —las de mayor actividad por el intenso tráfico náutico proveniente de la costa argentina—, la base de Punta del Este es la tercera en cantidad de operativos del país. Actualmente cuenta con la lancha ADES 30, incorporada hace tres años en reemplazo de la histórica ADES 12, además de un bote semirrígido, la ADES 15, que se utiliza para apoyar eventos náuticos y tareas de emergencia.
El referente subrayó el rol preventivo que ha ganado protagonismo en los últimos años: “en la medida en que puedas prevenir los accidentes, no los vas a tener”, señaló, al explicar que ADES acompaña prácticamente todos los eventos deportivos que se desarrollan en el mar, ya sean de natación, kayak, moto de agua o motonáutica, organizados por la Intendencia o por federaciones deportivas.
Además de los rescates propiamente marítimos, la institución ha colaborado en tareas de custodia y en emergencias climáticas. Techera recordó la asistencia brindada durante inundaciones en Rocha, donde el bote semirrígido fue trasladado hasta el río Cebollatí, y también en Cerro Largo, aprovechando que la embarcación puede introducirse en el helicóptero Bell gracias a su tamaño compacto y a que la pata del motor permite atravesarlo en su interior.
El rescate del velero Tomara, el operativo más recordado
Consultado por el operativo más significativo de la base, Techera no dudó en mencionar el rescate del velero Tomara, ocurrido el 7 de abril de 2000. Un navegante solitario, identificado como Pedro Quatrocci, había zarpado desde Itajaí con destino a Mar del Plata cuando fue sorprendido por un pampero que le partió el mástil a la altura de Cabo Polonio.
La alerta llegó a través de un buque mercante que avistó la embarcación en aguas uruguayas. Un avión de la base de Curbelo confirmó la situación crítica del velero unas 30 millas afuera de La Paloma. Techera relató que la tripulación de ADES zarpó esa tarde y, tras horas de búsqueda y comunicaciones intermitentes por radio con el navegante, logró establecer contacto recién a las 22:30 horas, a unas siete millas de la Isla de Lobos.
“Cuando vimos el barco nos queríamos morir, era chiquitísimo”, recordó Techera sobre la embarcación de apenas seis metros y medio, sin mástil. El remolque resultó especialmente dificultoso por la intensidad del oleaje, que hizo que el cabo se rompiera en dos oportunidades. Finalmente, dadas las condiciones del mar y la corriente, no fue posible ingresar a Punta del Este y la tripulación derivó hacia Piriápolis, donde el velero fue amarrado a salvo a las 4:30 de la madrugada.
Puertas abiertas para nuevos voluntarios
Techera invitó a quienes deseen sumarse a la institución a acercarse a la base, remarcando que la participación no se limita a la navegación: también se puede colaborar en el mantenimiento de las embarcaciones o en tareas de apoyo general. La institución organiza cursos de entrenamiento los fines de semana, con un período de adaptación en el que se evalúa tanto la afinidad del voluntario con la tarea como con el grupo humano que integra ADES.
“Tenemos mecánicos, tenemos jardineros, gente que trabaja en edificios, enfermeros, mucha gente retirada de sus labores cotidianas que hoy se arrima a ADES a dar una mano porque le gusta el voluntariado”, describió Techera sobre la composición actual del plantel de la base.
A 32 años de aquella fría mañana de julio en que la ADES 12 tocó puerto por primera vez, la base número 3 de Punta del Este sigue firme en su misión de salvaguardar vidas en el mar sostenida por el mismo espíritu solidario que la vio nacer.











