A la cárcel por amenazar a un vecino que denunció la existencia de una “boca”

La justicia sigue enviando a prisión a individuos que son detenidos portando armas de fuego

La jueza penal de turno dispuso la condena de Carlos Andrés Suárez Hernández, de 28 años, como autor penalmente responsable de un delito continuado de suministro de sustancias estupefacientes, un delito de tráfico interno de armas de fuego y municiones con un delito de violencia privada, todos en reiteración real entre sí y el último en concurrencia fuera de la reiteración con un delito de daño agravado, a la pena de dos años y diez meses de penitenciaria. En el mes de julio un hombre que vive en el asentamiento Los Eucaliptus denunció que varias personas habían entrado a su domicilio donde arrancaron una cámara de seguridad y además lo amenazaron de muerte.
Los policías que concurrieron al lugar entrevistaron al damnificado quien les dijo que todo se debía a que días antes había denunciado la existencia de una boca de venta de drogas. En presencia de la policía, Suárez y otras personas se acercaron al lugar, amenazaron al denunciante y admitieron haber ingresado al domicilio. La investigación continuó y el 13 de noviembre la justicia dispuso la detención de Suárez que ahora deberá cumplir la pena establecida. Este hombre ya tenía un antecedente del año pasado por un delito de atentado agravado, con prisión.

Armado
Un hombre identificado como Maikol Sebastián Rodríguez Rodríguez, de 26 años y poseedor de antecedentes penales por hurto, fue nuevamente condenado, esta vez como autor penalmente responsable de un delito de porte de arma por reincidente a la pena de 6 meses de prisión. El día 23 de noviembre personal del Área de Investigadores de la Jefatura de zona operacional I detuvo a este individuo, que se desplazaba en moto sin luces por la calle Sanabria en la ciudad de Piriápolis. Intentó huir pero no lo logró, y trató también de desprenderse de un envoltorio arrojándolo a una casa cercana, cosa que no pasó desapercibida para los agentes policiales quienes al abrirlo se encontraron una pistola marca Browning calibre 22. Sometido ante la justicia competente resultó su condena.