El mes de noviembre comenzó sin noticia alguna de lo que pueda ocurrir con algunos de los principales establecimientos turísticos de Punta del Este.
Apenas dos meses atrás existía en el ambiente la sensación de que, a más tardar fines de octubre, el complejo Enjoy reabriría sus puertas bajo las duras condiciones que imponen los protocolos sanitarios impuestos para tratar de frenar los contagios del coronavirus.
A comienzos de agosto pasado, desde el propio complejo se aseguraba que el protocolo de actuación diseñado por sus ejecutivos contaba con el visto bueno de al menos un ministerio, el de Turismo. Empero, se reconocía por aquellos días que la principal barrera que enfrentaba la propuesta de apertura del complejo se encontraba tanto en el Ministerio de Salud como en el ámbito del denominado Grupo Asesor Científico Honorario. Y se sabía, además, que el presidente Luis Lacalle Pou jamás adoptaría una resolución que fuera a contramano de lo asesorado tanto por el ministro Daniel Salinas, como por los científicos del GACH.
A pesar de todo esto, en el departamento de Maldonado existía un cierto optimismo de que a más tardar fines de octubre el complejo estaría abriendo sus puertas. Sin embargo, pasó el décimo mes del año y sigue sin haber ninguna novedad. No obstante, en las últimas horas comenzó a circular una versión que afirma que el gobierno podría atender las propuestas presentadas por la firma Baluma SA.

Encapsulados
Esta propuesta apunta a poner al complejo en modo crucero. Los jugadores llegarían en vuelos desde San Pablo en un sistema de encapsulado que los separaría de todo el mundo y permanecerían durante todo el período dentro del hotel y del casino sin abandonar el edificio. Esto fue arreglado hace más de dos meses con los ejecutivos del Consorcio Aeropuertos Internacionales, administrador del aeropuerto de Laguna del Sauce. Los visitantes se bajarían del avión y desde la propia pista irían sin escala al complejo de la parada tres sin una parada, ni siquiera para comprar caramelos.
Tres viernes atrás, el ingeniero Alejandro Bulgheroni recibió en su complejo de Garzón al ministro de Turismo Germán Cardoso y al subsecretario, Remo Monzeglio. Bulgheroni no los esperaba solo. A su lado estaban varios de los principales referentes de la actividad turística del departamento. Entre ellos, los ejecutivos de Baluma SA, de CAISA y de los complejos VIk, entre otros. Según trascendió varios días después, uno de los principales referentes de Baluma SA le pidió al ministro Cardoso una decisión al planteo de traer jugadores con el protocolo diseñado por la firma. Según se supo, el ministro respondió que la respuesta debía venir desde Presidencia de la República. Hasta ayer esa respuesta no había llegado. Mientras tanto, la cuenta regresiva hacia el verano continúa.

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