Los familiares de los dos jóvenes aviadores fallecidos este domingo en el accidente registrado en la Sierra de las Animas, deberán aguardar los resultados de las muestras de ADN que aportaron para cotejar con las halladas en el lugar del accidente.
El dato confirma que el impacto de la aeronave Piper PA-24-180 Comanche matrícula argentina LV-CVT contra la parte elevada de la ladera este de la sierra de las Ánimas fue tremendo. Los restos de la aeronave quedaron desperdigados varias decenas de metros. Los primeros indicios manejados por los expertos que se constituyeron en el lugar del accidente apuntan a una “falla humana” como la causante del siniestro. En el accidente perdieron la vida el piloto de la aeronave Kevin Alonso Raggio (27) y su copiloto Franco Pamboukdjian Acevedo (22).
Ahora se espera que los resultados de ADN estén listos entre el martes y el miércoles, lo que permitiría emitir la autorización judicial correspondiente para repatriar los restos de los dos pilotos.
Los familiares llegaron en la mañana del lunes gracias a las autorizaciones brindadas tanto por las autoridades argentinas como por las uruguayas, que habilitaron su ingreso pese a las medidas de control que impiden el tránsito libre entre ambos países.

Trámites de rigor
Los familiares llegaron a Laguna del Sauce en un vuelo privado que partió desde el aeropuerto de San Fernando. En la terminal aérea esteña fueron recibidos por las autoridades locales que allanaron el camino para poder cumplir con los obligatorios trámites de rigor.
En las primeras horas de la tarde de este lunes, fueron al Centro de Justicia de Maldonado donde aportaron su testimonio y los datos filiatorios de los dos jóvenes. En el mismo lugar, un médico forense extrajo muestras de ADN para luego cotejar con las conseguidas en los restos hallados en la cima de la Sierra de las Ánimas. Luego de que se obtengan los resultados de ADN y los registros locales emitan las partidas de fallecimiento, los familiares podrán regresar a su país con los cuerpos de sus hijos.
De forma paralela, la Comisión Investigadora de Accidentes de la Fuerza Aérea Uruguaya efectuó este lunes el trabajo en la escena del accidente. Efectivos de la Dirección Nacional de Policía Científica llegaron al lugar para levantar los cuerpos y efectuar el relevamiento fotográfico del lugar del accidente. Ahora se espera por los resultados de las pericias finales para cerrar el caso que costó la vida de dos jóvenes pilotos

El lugar
Poco antes del mediodía de la víspera, el fiscal de la causa, Sebastián Robles, visitó el lugar del accidente. Robles y el jefe de policía de Maldonado, Julio Pioli, volaron hasta el lugar del incidente desde el aeropuerto de Laguna del Sauce en un helicóptero Bell UH1H del Grupo 5 de la Fuerza Aérea Uruguaya. Luego de revisar el lugar regresaron a la terminal esteña. En ese lugar, Robles explicó que esperará las conclusiones a las que llegue el trabajo de la Comisión Investigadora de Accidentes de la Fuerza Aérea Uruguaya.
El lugar es inaccesible por tierra y no se descarta que los restos de la aeronave permanezcan en ese lugar para siempre.
El vuelo fue normal tal como lo deja en claro el audio de las conversaciones entre el centro de control de tránsito aéreo y el piloto: ““MDV control, al momento estamos con proa al suyo (MVD VOR) ingresando por el radial 320° unas 20 millas fuera. Instrucciones para el arribo, si es tan amable”. La respuesta del centro de control Montevideo fue inmediata: “Charlie Victor Tango (matrícula de la aeronave) recibido Curbelo (PDP) en uso de pista 26 280º 19 nudos de viento”. El piloto respondió: “Vuelve en básico por derecha y volvemos establecidos, LV-CVT”. Luego no hubo contacto alguno. La aeronave apareció destruida en la ladera este de la Sierra de las Animas con sus dos tripulantes fallecidos.