Adríán Azpiroz: de Uruguay al mundo en la conservación de la biodiversidad

Actualmente, Azpiroz se encuentra desarrollando un programa de ecoturismo para la conservación en el que el foco está puesto en el potencial de la observación de aves silvestres o “birding” como producto turístico

El científico uruguayo Adrián Azpiroz ha sido designado recientemente como representante para las Américas de la “Comunidad de Áreas Claves para la Conservación de la Biodiversidad”, KBA por sus siglas en inglés (Key Biodiversity Areas). En el marco de un trabajo que está por comenzar, habló con Correo de Punta del Este sobre la conservación de ecosistemas y especies en peligro.
Según contó Azpiroz, por varias décadas un grupo de organizaciones internacionales enfocadas en la conservación de la biodiversidad, trabajaron para identificar los sitios más importantes a nivel mundial para determinados grupos de animales, plantas y otros organismos de forma de crear una herramienta unificada. Cada una de estas organizaciones aportó su experiencia para generar una metodología única y estandarizada para identificar sitios que son muy importantes para mantener la vida silvestre y la biodiversidad en general; estos sitios son las llamadas áreas KBA. Ahora, la alianza KBA busca trabajar en articulación con la comunidad científica, los gobiernos y los actores privados de todo el mundo interesados en dar a conocer estas áreas y su conservación a largo plazo. La información que surja de este trabajo conjunto, explicó, podría utilizarse, por ejemplo, para expandir el sistema de áreas protegidas de un país, de forma tal de favorecer particularmente a especies y ecosistemas en peligro.
“El objetivo es maximizar la eficiencia a la hora de usar los escasos recursos que hay para conservación, para que, por ejemplo, los recursos vayan a los lugares que más los precisan. En Uruguay estamos empezando el trabajo, se va a crear un grupo coordinador, y luego se ampliará la invitación a toda la comunidad científica para que cada cual pueda aportar su expertise”, indicó.

Corriendo de atrás
El científico, que se especializó en estudiar especies de aves en peligro de extinción a nivel nacional, dijo que, en Uruguay, “como en el resto del mundo, venimos corriendo de atrás”, en temas de conservación de especies y ecosistemas en peligro. “Los recursos disponibles para la conservación son extremadamente limitados y será muy importante invertirlos de la mejor manera para contrarrestar los efectos generados por las diversas actividades humanas que impactan negativamente sobre la biodiversidad”, comentó.
Otra de las herramientas de trabajo que destaca son las Listas y Libros Rojos. Estas herramientas identifican las especies en peligro de extinción y detallan las necesidades de cada una en términos de conservación (amenazas) y manejo (acciones para mejorar su situación actual). Junto a otros colegas, Azpiroz ha estado involucrado en identificar estas prioridades para las aves de Uruguay.
Para Azpiroz, en un país como Uruguay, es clave pensar más allá de las áreas protegidas públicas y promover actividades productivas que conjuguen la producción con la conservación de la biodiversidad.
“Conservar la biodiversidad es fundamental, dado que un país depende en gran medida de sus recursos naturales. En el caso de Uruguay en particular, nuestras posibilidades de desarrollo están directamente vinculadas a los recursos naturales, entonces se hace imprescindible utilizarlos de la forma más eficiente”, añadió.

 

Las aves muestran diversas características que las distinguen como buenas indicadoras de la riqueza general de la biodiversidad. El continente americano es la región del planeta con mayor diversidad de aves: Albatros Frente Blanca (Corriente de Humboldt, Chile), Matico (Bosque Chaqueño (y otros), Argentina) Tachurí Gris (Cerrado, Brasil), Chingolo de Henslow (Praderas Altas, EEUU) y Cardenal Guajiro (Matorral Árido del Caribe, Venezuela) (Imágenes: Adrián Azpiroz).


Conservación en Maldonado

Actualmente, Azpiroz se encuentra desarrollando un programa de ecoturismo para la conservación en el que el foco está puesto en el potencial de la observación de aves silvestres o “birding” como producto turístico. La capacitación, que se desarrolla de manera online, cuenta con más de 90 participantes de todos los municipios del departamento.
Esta iniciativa va de la mano con una búsqueda de actividades alineadas al desarrollo sostenible. A nivel mundial, dijo, hay un potencial enorme vinculado al turismo de observación de aves silvestres y una de las limitantes que tiene esta actividad en Uruguay es la falta de guías especializados. “La intención es formar guías en diversas localidades del departamento, donde muchas veces las oportunidades laborales son escasas, sobre todo para los jóvenes. La capacitación por sí misma, no asegurará la llegada masiva de turistas, pero es un paso necesario para poder atraer parte del creciente mercado del “birding” a nuestro país, que de por sí cuenta con numerosas ventajas para la práctica de la actividad. A mediano y largo plazo, confiamos en que los eventuales impactos económicos y sociales vayan generando los incentivos necesarios para apostar decididamente en la conservación de la biodiversidad y los recursos naturales”, concluyó.

El continente americano alberga una gran diversidad de ecosistemas, tales como el Páramo (Sierra Nevada, Venezuela); los Campos Rupestres (Chapada Diamantina, Brasil); la Estepa Patagónica (Santa Cruz, Argentina); los Manglares (Isla de Salamanca, Colombia); Bosque de Sequoias (California, EEUU). Las KBA buscan identificar y proteger los sitios más importantes para la biodiversidad a nivel mundial (Imágenes: Adrián Azpiroz).

Crédito foto principal: BlogTripUY