
La Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland (ANCAP) adjudicó la Licitación Pública Internacional N° 1600163200/2024 a la empresa Nitromar S.A. por un monto de U$S 5.800.000 (exentos de IVA) para el diseño, construcción y suministro de un buque de apoyo destinado a operaciones en la boya petrolera ubicada en la Terminal Este de ANCAP de José Ignacio.
Sin embargo, el Tribunal de Cuentas de la República (TCR) observó el gasto debido a un incumplimiento en la planificación del procedimiento, según la Resolución N° 496/025, adoptada el 26 de febrero de 2025.
La licitación tiene como objetivo sustituir al remolcador ANCAP VIII, una embarcación con 48 años de servicio que, junto al ANCAP VII, asiste en las maniobras de descarga en el Terminal del Este y realiza el mantenimiento de la boya petrolera. Según la Comisión Asesora de Adjudicaciones de ANCAP, la antigüedad del ANCAP VIII genera costos operativos y de mantenimiento elevados, además de limitar la instalación de equipamiento moderno necesario para garantizar la seguridad y eficiencia en las operaciones. La adquisición de un nuevo buque busca renovar la flota y optimizar las actividades en la boya petrolera, un componente clave para la logística de combustibles en Uruguay.
Prórrogas
El proceso comenzó con la autorización de la Resolución GDA N° 070/2024 del 4 de abril de 2024, que aprobó el Pliego de Condiciones Particulares y la convocatoria. La licitación, incluida en el Plan Anual de Compras 2024 de ANCAP, se publicó el 9 y 10 de mayo de 2024 en la web de la Agencia Reguladora de Compras y Contrataciones Estatales y en el Diario Oficial, respectivamente. Aunque inicialmente se fijó el 12 de junio de 2024 como fecha de apertura de ofertas, esta se postergó hasta el 4 de octubre de 2024 tras varias prórrogas.
En el acto de apertura, Nitromar S.A. fue la única oferente, presentando una propuesta calificada como nacional, respaldada por su certificado PYME y el cumplimiento del 20% de valor agregado nacional exigido por el Decreto 389/013. La oferta inicial de Nitromar ascendió a U$S 6.200.000, un 37,8% por encima del monto estimado por ANCAP (U$S 4.500.000). Tras consultas aclaratorias y un llamado a mejora de oferta, la empresa redujo su propuesta a U$S 5.800.000, lo que representa una rebaja del 6,45%.
Evaluación y adjudicación
La Gerencia de Abastecimiento Procesamiento y Ejecución verificó que Nitromar cumplía con los requisitos del pliego, incluyendo validez de oferta, garantía de propuesta, plazos de entrega y certificaciones del Banco de Seguros del Estado (BSE). La Comisión Asesora de Adjudicaciones, tras analizar la oferta, recomendó su preadjudicación, considerando que el precio, aunque elevado, se encuentra en el rango superior de los valores esperados para un buque construido localmente. Además, señaló que un nuevo llamado no garantizaría mejores ofertas ni mayor participación, dado el contexto y las condiciones que favorecen la industria nacional.
El 7 de febrero de 2025, el Directorio de ANCAP resolvió adjudicar la licitación a Nitromar S.A., estableciendo que los trabajos deberán comenzar dentro de los 15 días posteriores a la firma del contrato y que el buque debe entregarse en un plazo máximo de 18 meses. La adjudicación quedó condicionada a la intervención del TCR y a la acreditación de que el personal involucrado esté asegurado por el BSE, siendo esta responsabilidad exclusiva de Nitromar.
Observación del Tribunal de Cuentas
A pesar de que el procedimiento respetó las normativas del Texto Ordenado de Contabilidad y Administración Financiera (TOCAF) y los principios de contratación administrativa, el TCR observó el gasto debido a un incumplimiento en la planificación. Según el Plan Anual de Compras 2024, la publicación del llamado estaba prevista entre el 8 de agosto y el 6 de noviembre de 2024, pero se realizó el 9 de mayo de 2024, fuera del rango establecido. Esta contravención, regulada por el Decreto 339/021, motivó la observación del TCR, que devolvió las actuaciones a ANCAP.
Implicancias y perspectivas
La observación del TCR no anula la adjudicación, pero obliga a ANCAP a justificar o corregir el incumplimiento para avanzar con el contrato. La adquisición del buque es un paso estratégico para modernizar la flota y garantizar la operatividad de la boya petrolera, un activo crítico para el suministro de combustibles. Sin embargo, el sobrecosto inicial de la oferta y la falta de competidores en la licitación plantean interrogantes sobre la eficiencia en la gestión de recursos públicos.











