A partir de este martes 1° de julio bajará 100 pesos el precio de la garrafa de supergás, que quedará en 1050 pesos, y aumentarán los precios de las naftas y el gasoil. El aumento será de $ 0,25 para las naftas y en $ 1 en el caso del gasoil, resultado de la aplicación de la metodología que contempla, entre otros elementos, el informe de precios de paridad de importación publicado por la URSEA el 26 de junio, informó el gobierno.
El supergás es el energético más consumido en Uruguay, tanto para calefaccionar los hogares como para cocinar. Debido al aumento de este consumo durante el invierno, el Gobierno aprobó una rebaja de $ 100 en la garrafa de 13 kg a partir del 1.° de julio. Con esta medida, busca apoyar la economía de más de un millón de familias uruguayas, tanto de los sectores más vulnerables como de las clases medias.
Esta rebaja de $ 100 se adiciona al subsidio ya existente del 50% en la garrafa con la que cuentan las personas que cuentan con Tarjeta Uruguay Social y asistencia a la vejez.
Por dos meses
Tal como establece la nueva metodología de fijación de tarifas, anunciada por el Ministerio de Economía y Finanzas y el Ministerio de Industria, Energía y Minería en mayo, los nuevos precios regirán durante dos meses, hasta el 31 de agosto.
En rueda de prensa celebrada en la Torre Ejecutiva el 30 de junio, la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, anunció la medida y dijo que responde a un esfuerzo del Gobierno para que un millón de hogares uruguayos tengan una rebaja significativa del energético más usado ante los meses más fríos del año.
Agregó que la decisión se enmarca en la gestión que el Gobierno está desarrollando respecto a los meses más fríos del año y en la que también se considera “el bolsillo de la gente”, dijo, citando al presidente de la República, Yamandú Orsi.
La jerarca recordó que la fijación de precios es competencia del Poder Ejecutivo, por lo que se tomó en cuenta el invierno para tomar esta medida que regirá durante los dos meses en que el frío es más intenso y que llegará a gran parte de la población.
“Es importante entender que es una decisión general para la ciudadanía y que alcanza no solo a los hogares más vulnerables, que están en los deciles más bajos, sino también a la clase media, que, por supuesto, cuando llega este momento, hace un gran esfuerzo”, ya que el supergás se utiliza para cocción en más del 80% de los hogares y, a la vez, para calefacción en el caso de una parte importante de la población, explicó la titular del Ministerio de Industria, Energía y Minería.
La ministra también explicó que este gasto “significativo en el precio de la garrafa” puede solventarse gracias a la planificación de Ancap y al hecho de que cuenta con una refinería propia.











