“Brutal pero interesante”, por Danilo Arbilla

Brutal lo del exdirector de ASSE, Cnel ® Enrique Montagno. No se quedó con nada adentro ni dejó títere con cabeza. Pero fue grabado. Tuvo que renunciar, no a sus dichos, que no lo hizo tanto, sino a su cargo. Batlle tuvo que irse a Buenos Aires y hasta lagrimear un poco. Mujica lo arreglo más fácil cuando aquello de “esta vieja es terca” y “es peor que el tuerto”. El mensaje de disculpas fue simple: son cosas que se dicen en charlas reservadas, en las que, seguramente, de mí se dirá que soy un viejo de mierda, complicado y mugriento, pero que no hacen a lo que importa ni a lo institucional. Y es así: imagínese por ejemplo los diálogos reservados de estas horas entre cabildantes, o entre el secretario Delgado y Cipriani. Si aparecieran grabaciones, no darían los espacios.

Se habló de mecanismo ilegal; ¿ilegal por qué?. Se trata de una conversación de funcionarios – empleados y servidores públicos aunque muchos lo ignoren- sobre temas relativos a su función y de los cuáles los ciudadanos que le pagan los sueldos tienen derecho a enterarse. Encaja en la tan meneada transparencia. En el caso específico puede considerarse una “deslealtad”, pero el hecho es que lo de privada dejó de serlo: uno de los participantes consideró que debía trascender. De cualquier forma, es tarea del periodismo el hacerse, como sea, de esas noticias que importan a todos. Pueden darse excepciones y el buen periodismo las respeta, pero son y deben ser las menos y en el caso el secreto debe tener mucho fundamento. Dar cuenta diaria de lo que hacen es obligación de los funcionarios y de los representantes delegados de la gente y hurgar para que ello efectivamente ocurra es tarea del periodismo.
Bien por Búsqueda.

Se dirá que fue solo fue una sarta de disparates. Veamos. “Yo soy un tipo franco, muy derecho, soy un tipo muy sincero y me gusta hablar” y a partir de ahí el coronel no escatimó: (la) “política del gobierno es un culo”, (al gobierno) “lo salvó” la pandemia; “la coalición se va a romper y se va romper fea”; “si yo te quiero cagar te recontra cago” (a Cipriani), (los blancos) “son muy astutos…”“…jodieron al Partido Colorado y nos jodieron a nosotros“, “son unos hijos de puta, nos cagaron en los cargos,… nos recagaron en los cargos y hoy se cagan de risa”; “si les queremos trancar las pelotas se las vamos a trancar ” (a la coalición); “permanentemente te están jopeando y se creen vivos y no son vivos (los blancos),“si ellos (los frenteamplistas) hicieron purgas nosotros tenemos que hacer purgas”. En fin, no fue muy florido o elegante pero lo que importa es separar la paja del trigo. A su manera, dijo muchas cosas que dan para reflexionar e integrarlas al inventario.
Hay una interna en Cabildo que bulle. Montagno no es el primero que lo dice. Manini es una garantía, pero eso está latente. Muchos colorados con más sigilo se quejan de lo mismo. Un viejo dirigente recordó que durante la dictadura en cada ministerio había un “oficial de enlace” como control directo y que ahora hay un blanco en cada lado que como dijo el cabildante son los ojos y oídos de la presidencia. “Y es bastante molesto, por momentos”, según me confeso un ministro. (No tengo nada grabado, pero está todo en mis notas).
Habló también del tándem Delgado – Cipriani y del ninguneo a Salud Pública.
Habló de todo.