Contrato de arrendamiento de la Sala Nogaró asciende a 40.000 dólares por mes

El Tribunal de Cuentas de la República interpuso cuatro observaciones a los contratos de comodato y arrendamiento celebrados por la Dirección General de Casinos

El Tribunal de Cuentas de la República interpuso cuatro observaciones a los contratos de comodato y de arrendamiento celebrados por la Dirección General de Casinos con los propietarios del local que alberga a la sala de juego Nogaró de Punta del Este.
La cláusula quinta del contrato de comodato establece que el precio del alquiler será de 321.007 unidades indexadas, equivalentes a 1:679.829 pesos por mes. El monto ronda los 41 mil dólares mensuales.

Antecedentes
Los antecedentes se remontan al 27 de marzo de 2009 cuando la firma Vidaplan Sociedad Anónima subarrendó los inmuebles que sirvieron de sede al casino del estado de Punta del Este y en arrendamiento todos los bienes muebles, “corporales e incorporales” (sic) y demás servicios necesarios para la explotación por parte del estado del referido establecimiento de juego. La explotación acordada con Vidaplan Sociedad Anónima fue mediante el sistema mixto de explotación de complejos turísticos y/o comerciales.
En aquella ocasión el TCR resolvió no interponer observaciones al citado acuerdo entre ambas partes que tuvo además, como protagonista, a la familia Sagasti, propietaria del local. Tampoco interpuso observaciones en los siguientes años 2010, 2011 y 2012.
El TCR, por resolución de fecha 3 de abril de 2013 acordó no formular observaciones a la extensión del cuarto año de arrendamiento del inmueble y de otros accesorios. En esa ocasión el gasto del arrendamiento, según el TCR, fue de 4:967.544 dólares incluido el IVA.
La dirección general de casinos remitió el 6 de junio de 2013 un informe por el que se notificaba que el plazo del arrendamiento era de 15 años a contar desde el 1 de enero de 2010. Esto tampoco fue observado por el Tribunal de Cuentas de la República. El precio del alquiler fue de 4.683.416 dólares, que Casinos del Estado le debía pagar a Vidaplan Sociedad Anónima por el alquiler del citado local.
Algunos años después, el 28 de octubre de 2020, luego de “constatar graves incumplimientos de parte de Vidaplan Sociedad Anónima”, el Poder Ejecutivo rescindió de forma unilateral el contrato de arrendamiento y subarrendamiento de acuerdo a lo establecido en el contrato respectivo.
Pasaron algunos meses y el 4 de marzo de 2021, la Dirección General de Casinos informó al Tribunal de Cuentas del ofrecimiento efectuado por los propietarios del local, entre los que se encuentran miembros de la familia Sagasti y un nuevo propietario que compró una de las partes.

Comodato
En ese informe, los propietarios del local revelaron que también habían rescindido el contrato de arrendamiento con Vidaplan Sociedad Anónima. Al mismo tiempo, ofrecieron el alquiler del mismo local por el plazo de cinco años en 450 mil dólares anuales. Para poder lograr el contrato respectivo, ofrecieron un contrato de comodato. En el mismo informe elevado al Tribunal de Cuentas de la República se adjuntó un documento elaborado por la División de Formación y Mantenimiento interior de la Dirección Nacional de Catastro de fecha 16 de noviembre de 2020 en el que se estimó el valor del arrendamiento del mismo local en 321.007 unidades indexadas, equivalentes entonces a 1:522.213 pesos y a 35.006 dólares.
Con fecha 26 de marzo de 2021, la Dirección General de Casinos dio vista de las actuaciones a los propietarios del inmueble para establecer si los mismos aceptaban el precio ofrecido. Además, le consultaron si la oferta incluía el mobiliario del casino.
El 29 de marzo de 2021 la familia Sagasti aceptó el precio ofertado “a los efectos de celebrar un contrato por el plazo de cinco años con opción a dos prórrogas anuales”. Al mismo tiempo, ratificaron el ofrecimiento de contrato de comodato y agregaron que el arrendamiento del mobiliario y demás equipamiento, a excepción de los slots, sería de 1900 dólares por mes. El 8 de abril de 2021 la DGC dio nueva vista a los propietarios para ver si aceptarían o no el pago en unidades indexadas y notificarlos del rechazo del organismo al pago del arrendamiento del mobiliario. Luego de una serie de idas y vueltas, el 14 de junio de 2021, la familia Sagasti notificó a DGC de su aceptación de los términos generales del contrato, pero plantearon que los gastos comunes del complejo debían correr por cuenta del arrendatario. Los propietarios plantearon que el alquiler mensual fuera fraccionado y depositado en la cuenta de cada uno de los dueños. Esto no fue aceptado por la DGC. El 15 de octubre de 2021 los propietarios aceptaron que en el local funcione el cambio Velzo y un cajero del BROU.

Se firma
El 25 de octubre de 2021 fue celebrado el contrato de comodato celebrado entre Mariana Sagasti Taratuty, Emiliano Sagasti Montero, María Cecilia Sagasti Taratuty, Armando Sagasti Taratuty, María Cecilia Pírez Silva, Ana Elisa Hahn, en su calidad de comodantes y la Dirección General de Casinos como comodatario. La fecha de vencimiento del referido comodato será cuando ambas partes firmen el contrato de arrendamiento entre las partes.
La cláusula quinta del contrato de comodato establece que el precio del alquiler será de 321.007 unidades indexadas, equivalentes a 1:679.829 pesos por mes.

Observaciones
El contrato fue observado cuatro veces por el Tribunal de Cuentas de la República. Según el organismo de contralor no fue acreditado en las actuaciones el hecho que el comodato debió ser autorizado por el ordenador competentes. El TCR observó también el hecho que el contrato no estableció una cláusula de salvaguarda. Las actuaciones a las que accedió el TCR cuenta con principio de ejecución en contravención de lo establecido en el artículo 211º de la Constitución de la República. El TCR observó también el hecho que los arrendadores no figuran como inscriptos en el RUPE, el registro de proveedores del estado.