Controladores aéreos piden no habilitar aún aterrizajes “a ciegas” en Carrasco

Según Asociación de Controladores de Tránsito Aéreo del Uruguay, persisten deficiencias técnicas, operativas y de recursos humanos que impiden garantizar un nivel de seguridad aceptable

La Asociación de Controladores de Tránsito Aéreo del Uruguay (ACTAU) emitió el lunes un comunicado en el que recomienda no activar aún el sistema de aterrizaje por instrumentos ILS Categoría II y III A/B en la pista 25 del Aeropuerto Internacional de Carrasco.
Según la entidad, persisten deficiencias técnicas, operativas y de recursos humanos que impiden garantizar un nivel de seguridad aceptable para operaciones con visibilidad reducida a menos de 550 metros y hasta 75 metros, es decir, aterrizajes prácticamente “a ciegas”.
El sistema ILS CAT II/III permite a las aeronaves descender y tocar pista con mínima visibilidad, una tecnología ya utilizada en varios aeropuertos del mundo. Sin embargo, ACTAU subraya que su fiabilidad depende de cumplir estrictos requisitos de infraestructura, equipamiento y capacitación. A solo días de la fecha fijada por la Autoridad Aeronáutica para su puesta en marcha, varios aspectos clave siguen sin resolverse.

En el debe
Entre los principales puntos señalados por los controladores figuran: Ausencia de radar de movimiento en superficie (SMR) o sistema equivalente para operaciones en muy baja visibilidad. Dotación de personal operativo insuficiente para sostener estos procedimientos de alta complejidad. Capacitación aún no completada para la totalidad del personal involucrado (pilotos y controladores).
Falta de simulaciones y validaciones operacionales integrales previas a la entrada en servicio. “El análisis técnico y el documento elaborado por ACTAU no representa una oposición a la incorporación de nueva tecnología ni al desarrollo operativo del aeropuerto”, aclara el comunicado. “Por el contrario, la preocupación está centrada exclusivamente en mantener condiciones de seguridad operacional adecuadas antes de habilitar un procedimiento de alta complejidad”.
Los controladores explican que en operaciones CAT II y CAT III B tanto pilotos como controladores dependen casi exclusivamente de ayudas técnicas, protección de áreas sensibles y procedimientos extremadamente precisos. Cualquier falla de coordinación, incursión en pista, error operativo o degradación técnica puede tener “consecuencias de alta severidad”. Por ese motivo, ACTAU recomienda “no utilizar operacionalmente el ILS CAT II y CAT III B hasta tanto todas las barreras de seguridad necesarias se encuentren implementadas, verificadas y validadas”. Mientras tanto, propone mantener las operaciones actualmente habilitadas bajo ILS CAT I, que ya garantizan un nivel probado de seguridad. “Estas medidas no buscan afectar la operativa aeroportuaria ni generan riesgos para la población, sino evitar que una operación de máxima complejidad sea puesta en funcionamiento sin haber completado previamente todas las condiciones exigidas”, concluye la Comisión Directiva de la asociación.