El director nacional de recursos acuáticos, Álvaro Irazoqui, dispuso el pasado 31 de octubre una veda precautoria para la especie corvina negra (pogonias cromis) por la que se prohíbe la extracción bajo cualquier modalidad en todos los arroyos y ríos que desembocan tanto en el Río de la Plata como en el Océano Atlántico. La resolución impone la veda, que se prolongará hasta el 15 de enero de 2025, también en las desembocaduras de las lagunas costeras en el océano Atlántico.
La veda que rige hasta esa fecha fue establecida a partir de la constatación del ingreso de ejemplares de la especie Corvina Negra (Pogonias cromis) en ríos, arroyos, y lagunas, así como la necesidad de asegurar la sustentabilidad del recurso para las futuras generaciones.
Vulnerable
La resolución de la DInara sostuvo que en los últimos tiempos se ha incrementado en forma significativa el esfuerzo pesquero sobre este recurso y que la corvina negra en comparación a otros sciénidos de la región, es una especie longeva y de crecimiento lento.
“Dicho carácter indica una tasa de mortalidad natural baja, lo que la hace particularmente susceptible a la pesca y que la especie presenta una baja fecundidad relativa que implica una menor capacidad de reposición de biomasa”, agrega el documento. “Todos estos factores hacen a esta especie más vulnerable al efecto que ocasiona un aumento en el esfuerzo pesquero (..) es una especie que habita aguas costeras, especialmente donde hay influencia de arroyos, ríos y lagunas, sobre fondos de arena y limo, formando cardúmenes para migrar a los fondos de puesta, fundamentalmente en los meses de octubre a diciembre”, continuó.











