Crisis del picudo rojo comenzará a ser tratada de manera “científica y coordinada” en todo el país

A principios de mayo la dirección general de Gestión Ambiental de la Intendencia de Maldonado recordó las acciones adoptadas frente a la presencia del “Picudo Rojo” en el departamento y exhortó a que esta situación fuera atendida y contemplada a nivel nacional

El picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus), un escarabajo devastador para las palmeras, ha generado una crisis fitosanitaria en Uruguay desde su detección en 2022. Esta plaga, que afecta especies como la Phoenix canariensis y palmeras autóctonas como la Butiá odorata, amenaza el patrimonio natural, cultural y económico del país. El pasado sábado el ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, habló de la situación, destacando la necesidad de un enfoque científico y coordinado.

Origen y expansión de la plaga
Detectado en marzo de 2022 en Canelones, el picudo rojo probablemente ingresó a Uruguay a través de palmeras importadas. Desde entonces, se ha expandido a Montevideo, Maldonado, Rocha, San José, Colonia, Florida, Flores, Lavalleja y Treinta y Tres. En 2023, más de 2.000 palmeras murieron en un tramo de 10 km en Canelones, y en Montevideo, decenas de ejemplares fueron retirados de lugares emblemáticos como la Rambla. El insecto, que completa hasta tres generaciones al año, ataca el interior de las palmeras, causando daños irreversibles antes de que los síntomas sean visibles. Su capacidad de vuelo (hasta 50 km) y el manejo inadecuado de restos vegetales han acelerado su propagación.

Impacto
Las palmeras, especialmente la Phoenix canariensis, son un símbolo del paisaje uruguayo, presentes en plazas, ramblas y parques. Su pérdida afecta el valor estético y patrimonial, mientras que la afectación de especies nativas como la Butiá amenaza ecosistemas como el Palmar de Rocha. Económicamente, los costos son elevados: la endoterapia (tratamiento con insecticidas como la abamectina) cuesta unos 200 dólares por palmera al año, y la remoción de un ejemplar muerto supera los 1.500 dólares. En Montevideo, con 5.000 palmeras públicas y 19.000 privadas, el impacto económico es significativo. La plaga también afecta el turismo, al degradar áreas verdes en destinos como Rocha y Maldonado.

Medidas
Las intendencias han liderado la respuesta, aplicando endoterapia a unas 2.800 palmeras en Montevideo y utilizando sensores sísmicos y trampas para monitorear al insecto. Por su parte, en agosto del año pasado la Intendencia de Maldonado adjudicó a la empresa Loginok Sociedad Anónima la licitación abreviada para el servicio de endoterapia contra el “picudo rojo”. En ese momento se anunció que el servicio preventivo se implementaría en mil palmeras “Phoenix canariensis” y de otras especies existentes en los espacios públicos comprendidos dentro de los límites del departamento de Maldonado. Más acá en el tiempo, a principios de mayo la comuna la dirección general de Gestión Ambiental recordó las acciones adoptadas frente a la presencia del “Picudo Rojo” en el departamento y exhortó a que esta situación fuera atendida y contemplada a nivel nacional, ya que la efectividad del combate depende del abordaje conjunto entre todos los niveles de gobierno. Hasta el momento la IDM lleva invertidos 528.660 dólares en el combate de esta plaga, sin embargo, el sesenta y tres por ciento de las palmeras afectadas se encuentran en predios privados, y un quince por ciento está en jurisdicción de ministerios y otras instituciones públicas por lo que no es posible que la comuna se encargue de estos casos.

Dar pelea
Ahora, el ministro Edgardo Ortuño anunció medidas para enfrentar la crisis: “Le vamos a dar pelea al picudo rojo. Hemos planteado, a nivel de nuestra Dirección Nacional de Recursos Ecosistémicos, la constitución de un grupo de trabajo especial sobre este tema en el marco del trabajo sobre las especies exóticas invasoras, que es competencia de la dirección y del ministerio”. Este grupo, que colabora con el Sinae y la academia, busca desarrollar estrategias basadas en evidencia científica. Ortuño enfatizó: “Nos preocupan nuestras palmeras, nos preocupa dar una respuesta y para ello es fundamental el aporte científico”. Este lunes se confirmó que el grupo se reunirá con el Comité de Especies Exóticas Invasoras para coordinar acciones nacionales. Sin embargo, en X, usuarios han criticado la demora en la respuesta, señalando que “han pasado tres meses pensando” antes de actuar.

Críticas y perspectivas
Expertos como Andrés Vernengo (ProArbol) sostienen que la erradicación es inviable y que la detección temprana es clave, ya que los tratamientos curativos son poco efectivos. La dependencia de químicos no optimizados y la delegación de responsabilidades a intendencias y privados han complicado la respuesta. En Canelones, unas 6.000 palmeras han sido afectadas, y los costos de remoción (20.000 pesos por palmera) son una carga para los ciudadanos. Las declaraciones de Ortuño reflejan un cambio hacia un enfoque más estructurado, pero la rapidez en la implementación será crucial para proteger los palmares patrimoniales.