En la tarde del martes, en el camino de los Camalotes y Tijeretes de Portezuelo, se llevó a cabo una subasta judicial encabezada por el rematador Javier Suárez Ortiz, en la que se vendieron dos camionetas tipo furgón Fiat Fiorino, incautadas años atrás en un procedimiento por contrabando. La operación, que atrajo la atención de compradores interesados en vehículos de trabajo a precios competitivos, logró adjudicar ambos vehículos, aunque con deudas pendientes de patente que los nuevos propietarios deberán asumir.
La primera camioneta, una Fiat Fiorino a nafta de 1400 cc, modelo del año 2015, fue rematada por un monto de 131.000 pesos uruguayos. Este vehículo, según los registros, acumula una deuda de 120.000 pesos por concepto de patente de rodados. La segunda camioneta, una Fiat Fiorino a nafta del año 2020, alcanzó un precio de venta de 360.000 pesos. En este caso, la deuda asociada por patente de rodados asciende a 40.000 pesos.
Ambos vehículos, al tratarse de una subasta judicial, requirieron que los compradores abonaran un adicional del 10% más IVA sobre el precio final de adjudicación, un costo habitual en este tipo de remates que cubre los honorarios del rematador y los impuestos correspondientes. Este recargo elevó el costo total para los adquirentes, quienes, no obstante, vieron en estas camionetas una oportunidad para incorporar vehículos utilitarios a sus actividades, a pesar de las deudas pendientes.
Dos Fiat Fiorino incautadas por contrabando fueron rematadas en subasta judicial en Portezuelo
Ambos vehículos, al tratarse de una subasta judicial, requirieron que los compradores abonaran un adicional del 10% más IVA sobre el precio final de adjudicación











