
El presidente del Banco Central del Uruguay (BCU), Guillermo Tolosa, detalló en una conferencia organizada por Somos Uruguay una serie de medidas para incentivar la fijación de precios y el ahorro en pesos uruguayos. “Es la hora del peso”, afirmó, destacando que el país ha consolidado un régimen monetario de baja inflación y estabilidad, respaldado por “un amplio compromiso gubernamental sin precedentes” y una Ley de Presupuesto alineada con la meta de inflación.
Tolosa subrayó los sólidos fundamentos económicos del país: cuentas externas equilibradas, altas reservas internacionales, el riesgo país más bajo de América del Sur y una inserción internacional diversificada.
Sin embargo, señaló que “Uruguay ahorra casi el 70% de sus depósitos bancarios locales en dólares”, lo que genera pérdidas de poder adquisitivo. “Si en enero de 2022 ahorré 10.000 dólares, equivalían a 440.000 pesos; un año después, valían 390.000 pesos”, explicó.
Bastión invisible
Entre las medidas anunciadas, mencionó mayores cargos de capital a bancos por préstamos en dólares a empresas “no transables”, la eliminación de incentivos fiscales para inversiones en el exterior y la facilitación de rentabilidad para cuentas en pesos. También se evalúan acciones como el consentimiento expreso para abrir cuentas en dólares, la denominación dual de precios en inmuebles y vehículos, y encajes bancarios que promuevan el uso del peso.“Uruguay ha tejido un bastión invisible, pero robusto, capaz de resistir embates externos”, afirmó Tolosa, criticando la preferencia por el dólar: “Invertir en dólares es una especie de timba donde uno puede ganar y perder en el corto plazo”. En cambio, destacó que ahorrar en Unidades Indexadas o pesos ofrece mayor estabilidad. “Estamos orgullosos de nuestras carnes, de nuestras playas, pero sistemáticamente ninguneamos al peso uruguayo, que refleja la madurez de nuestra sociedad. Dejemos de hacerlo”, concluyó.











