Este miércoles se cumplen 177 años de la detención en Maldonado del brigadier general Fructuoso Rivera

Desde hacía varias semanas, Rivera se encontraba en la ciudad tratando de alcanzar un acuerdo con el brigadier general don Manuel Oribe para poner punto final a la Guerra Grande

La detención del caudillo, fundador del Partido Colorado y primer presidente constitucional del Uruguay ocurrió en una céntrica casa ubicada en la actual esquina de las calles Sarandí y 25 de Mayo de la capital fernandina

Este miércoles 4 de diciembre se recuerda el centésimo septuagésimo séptimo aniversario del hecho político más importante de la historia de la ciudad de Maldonado. El 4 de diciembre de 1847 llegó a Maldonado una expedición militar del gobierno de la Defensa a cargo de los coroneles Francisco Tajes y Lorenzo Batlle con la misión de arrestar al brigadier general Fructuoso Rivera, caudillo, fundador del Partido Colorado y primer presidente constitucional del Uruguay.
Desde hacía varias semanas, Rivera se encontraba en la ciudad fernandina tratando de alcanzar un acuerdo con el brigadier general don Manuel Oribe para poner punto final a la Guerra Grande.
Rivera trazó su estrategia para poner punto final al largo conflicto con un acuerdo de ocho condiciones, entre las que se encontraba terminar con el conflicto, el llamado a elecciones y respetar el patrimonio confiscado durante la contienda, entre otras. Esto cayó muy mal entre los líderes del gobierno de la Defensa que luego de acceder a la iniciativa de Rivera resolvieron decretar el destierro de don Frutos hasta por lo menos el fin de la contienda.
Para esto, se ordenó a los coroneles Tajes y Batlle dirigirse a Maldonado y arrestar a Rivera quien se encontraba alojado en la casa de la familia del comerciante local Francisco Aguilar, fallecido siete años antes en Montevideo. La detención de Rivera ocurrió en esa céntrica casa ubicada en la actual esquina de las calles Sarandí y 25 de Mayo de la capital fernandina.
Hasta allí llegaron los coroneles Tajes y Batlle junto a una considerable fuerza militar que, según alguna tradición oral, fue recibida a los tiros por la tropa de Rivera. Luego de superado el incidente, Rivera fue arrestado y de inmediato deportado al Imperio del Brasil en un buque de pabellón francés, entonces aliado del gobierno de la Defensa. El caudillo fue alojado en una casa de Río de Janeiro y tenía prohibido abandonar la capital carioca hasta nueva orden.

Triunvirato trunco
La Guerra Grande duró hasta 1851 con la entrada del caudillo argentino Justo José de Urquiza. El conflicto terminó con un acuerdo firmado entre Urquiza con don Manuel Oribe, quien abandonó las actividades políticas. Pese al acuerdo de “ni vencedores, ni vencidos” del 8 de octubre de 1851 el entonces presidente Juan Francisco Giró no permitió el regreso de Rivera. Giró cayó por un golpe militar del caudillo colorado don Venancio Flores quien, además designó a un triunvirato de gobierno integrado por Juan Antonio Lavalleja y Fructuoso Rivera, ambos exiliados. Ninguno de los dos héroes nacionales llegó a sobrevivir. Lavalleja murió el 23 de octubre de 1853 en Montevideo. Rivera el 13 de enero de 1854 en el rancho de su correligionario y compadre Bartolo Silva. El coronel Francisco Tajes moriría fusilado el 2 de febrero de 1858 en la conocida Hecatombe de Quinteros. Lorenzo Batlle Pacheco y Grau alcanzaría el grado de general. Fue el octavo presidente constitucional entre los años 1868 y 1872. Alejado de la política, fallecería en Montevideo el 8 de mayo de 1887. Su hijo José Batlle y Ordóñez ejerció como el 19º y el 21º presidente constitucional del Uruguay. Uno de sus nietos, Luis Batlle Berres ejerció la presidencia de la República entre 1947 y 1951. Un biznieto del general Batlle y Grau, Jorge Batlle Ibáñez, sería electo presidente en las elecciones de noviembre de 1999.