
El gobierno del presidente argentino Javier Milei desclasificó documentos que revelan detalles sobre la cooperación militar entre la dictadura argentina, liderada por el teniente general Jorge Rafael Videla, y la dictadura uruguaya durante finales de la década de 1970 y principios de la de 1980. Estos documentos, que incluyen decretos y contratos de suministro de pertrechos militares, muestran cómo ambos regímenes colaboraron para sortear las restricciones impuestas por el embargo de armamento estadounidense, decretado por el presidente Jimmy Carter. Este embargo obligó a las dictaduras sudamericanas a buscar alternativas para abastecerse de armamento, especialmente armas portátiles, municiones y otros pertrechos militares esenciales para sus operaciones.
Entre los documentos desclasificados, se destacan registros de exportaciones de armamento portátil y piezas de artillería desde Argentina hacia Uruguay. Uno de los documentos más significativos es un acuerdo firmado el 12 de noviembre de 1980 en el edificio Cóndor de Buenos Aires. Este convenio, clasificado como “secreto”, fue suscrito por el brigadier Jorge Aníbal Martínez Castro, de la Fuerza Aérea Argentina, y el brigadier general Hebert Pampillón, comandante en jefe de la Fuerza Aérea Uruguaya. El acuerdo formalizó la compra por parte de Uruguay de seis aeronaves IA-58 Pucará, de fabricación argentina, destinadas a fortalecer las capacidades militares del régimen uruguayo.
Millones
El contrato establecía que Uruguay pagaría un total de 10.742.400 dólares por las aeronaves, repuestos, armamento y otros insumos asociados. En términos actuales, ajustados por inflación, este monto equivaldría a aproximadamente 40.018.021 dólares. Cada aeronave tuvo un costo de 1.325.000 dólares, lo que hoy representaría alrededor de 4.955.949 dólares por unidad. El resto del monto acordado se destinó a la adquisición de repuestos y otros materiales necesarios para el mantenimiento y operación de las aeronaves.
Estos documentos son evidencia de la estrecha colaboración entre las dictaduras del Cono Sur durante un período marcado por la represión y la coordinación regional a través del Plan Cóndor, red de inteligencia y operaciones conjuntas entre regímenes militares de la región. La adquisición de las aeronaves Pucará, diseñadas para misiones de contrainsurgencia, refleja el interés de ambos gobiernos en fortalecer su capacidad para enfrentar disidencias internas y mantener el control político mediante el uso de la fuerza.
Alianzas regionales
La desclasificación de estos documentos por parte del gobierno de Milei aporta nueva información sobre las transacciones militares secretas de la época y pone en relieve las estrategias utilizadas por las dictaduras para eludir sanciones internacionales, como el embargo estadounidense. Además, estos archivos contribuyen a la memoria histórica de ambos países, al revelar detalles específicos sobre las operaciones y los costos asociados a la cooperación militar entre Argentina y Uruguay en un contexto de violaciones sistemáticas a los derechos humanos.
En conclusión, los documentos desclasificados ofrecen una ventana al funcionamiento de las dictaduras sudamericanas en los años de plomo, destacando la importancia de las alianzas regionales para sostener sus aparatos represivos. La compra de las aeronaves Pucará, junto con otros pertrechos, ilustra cómo Argentina y Uruguay trabajaron conjuntamente para superar las limitaciones impuestas por el embargo de Carter, consolidando sus capacidades militares en un período de alta tensión política y social. Esta revelación refuerza la necesidad de continuar investigando y preservando los archivos históricos para comprender plenamente el alcance de las acciones de los regímenes militares y sus impactos en la región.










