Un grupo de vecinos del este del arroyo Maldonado citó a conciliación al Directorio de las Usinas y Transmisiones Eléctricas como paso previo a iniciar una demanda por daños y perjuicios de 10 millones de dólares.
De forma paralela, el mismo grupo accionó ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo con el objeto de anular la resolución del ente energético que modificó el tendido de una línea de media tensión y la construcción de una reductora en las cercanías de la Terminal Este de ANCAP.
Una vez superado el ámbito de la conciliación, la millonaria demanda involucrará a los integrantes de la familia argentina Busquet, quienes donaron un predio para instalar la citada infraestructura de suministro de energía eléctrica.
El objeto de la conciliación apunta a iniciar una demanda de nulidad contra la escritura pública efectuada el 22 de febrero de 2015 por la cual la citada familia donó un predio para instalar la reductora en la zona.
El abogado Gonzalo Ramírez explicó a Correo de Punta del Este que los antecedentes se remontan al 23 de junio de 2010 cuando en el ámbito de UTE comenzó el proceso de construcción de una estación de 150/30 kilovatios junto a la terminal Este de ANCAP.
Las obras incluyeron una línea aérea en 150 kv entre ese lugar y un punto ubicado en la ruta 104, tres kilómetros al sur del entronque de ésta con la ruta 9. Esto motivó, indicó Ramírez, que también comenzara el procedimiento de imposición de servidumbres sobre los predios existentes en el trazado realizado por los técnicos de UTE.

Decretando
El trámite avanzó y el 20 de octubre de 2010 el gobierno dictó el decreto 316 de ese año a los efectos de constituir las servidumbres.
Devuelto el expediente, el 8 de noviembre de 2010 se dispuso remitir el expediente a la Subgerencia de Proyectos Civiles para agregar el trazado de la línea con la nómina de padrones afectados y se realizó y agregó el relevamiento altimétrico”, señala el escrito de conciliación.
“Sorpresivamente, luego de dos años de inactividad, el 6 de agosto de 2014 se realiza una nueva actuación administrativa en la que se indica: En diciembre de 2011 la familia Busquet, propietaria de predios ubicados frente al emplazamiento proyectado para la futura Estación José Ignacio 150 kV, en la planta de ANCAP de la Boya Petrolera, manifestaron a UTE tener aprobados diversos fraccionamientos para emprendimientos inmobiliarios (chacras marítimas, canchas de polo, golf, etc) que se verían afectados por la servidumbre de la línea. Estos propietarios ofrecieron parte de un predio para reubicar la estación de modo que ésta tuviera menos visibilidad y la línea produjera menos polución visual en esta zona de gran desarrollo turístico.
Luego de distintas tratativas y cambio del predio inicialmente propuesto se llegó a un acuerdo conveniente para UTE y los interesados. El nuevo emplazamiento de la estación será en el padrón 22213”, agrega el documento.

Reservado
“Tal como surge de las actuaciones administrativas a las que hemos tenido acceso, la Familia Busquet tuvo conocimiento de las actuaciones administrativas en el año 2011, esto es, nueve años antes de que la UTE comunicara la decisión de construir una línea de alta tensión al resto de los vecinos de la zona afectada”, indicó Ramírez.
“En esta negociación reservada y oculta para los demás vecinos de la zona, la familia Busquet le planteó a la UTE que la servidumbre de la línea de alta tensión, afectaría un fraccionamiento proyectado para un supuesto emprendimiento inmobiliario, en el que desarrollaría emprendimientos privados (chacras marítimas, canchas de polo y golf, etc.)”, añadió.
Ramírez enfatizó: “La UTE acordó con la familia Busquet, cambiar la ubicación de la estación y correr el trazado de la línea de alta tensión, a cambio de la entrega de un predio, a título de ‘donación’. Como consecuencia de ese acuerdo celebrado a espaldas de todos los vecinos de la zona, se benefició a la familia Busquet y se perjudicó a otros vecinos. El trazado de la línea se corrió de lugar y también se modificó la ubicación de la subestación transformadora”.
“Más allá de la denominación del negocio como ‘donación modal’, se trató de un negocio simulado, puesto que no tuvo por ‘objeto’ el gravamen de una parte (la familia donante) y la utilidad de la otra parte (la UTE) (CC, art. 1249). La verdadera causa del negocio no es una liberalidad del donante a favor de UTE (CC, art. 1613), sino que esconde un negocio disimulado, donde el único beneficiario es la Familia Busquet.
Es claro que detrás de esa supuesta ‘donación modal’ lo que existe es una promesa de entregar en propiedad un bien (la fracción de un inmueble) y, como contraprestación recíproca a cargo de la UTE, la obligación de reubicar la subestación y cambiar el trazado de la línea, para mantener indemnes las tierras de la familia Busquet. La UTE simultáneamente se obligó ante la familia Busquet a construir las líneas de media y baja tensión en forma subterránea, para evitar el impacto visual en las 300 ha de propiedad de esta familia”, aseveró Ramírez.

Sobrecostos
“Como veremos el valor de las obligaciones asumidas por la UTE en beneficio de Busquet – valoradas entre 2 y 2.5 millones de dólares-, superan en 52 veces el valor del inmueble donado a la UTE en 46 mil dólares. Este hecho por si solo determina que la enajenación del inmueble a favor de UTE no contenga una liberalidad a su favor. La UTE asumió, como contraprestación correlativa, una obligación de hacer cuya significación económica es muy superior al valor del inmueble donado. El monto del gravamen asumido por UTE es 52 veces mayor que el valor de tasación del inmueble donado, si se considera un sobre costo de 2.5 millones de dólares. Y 46 veces superior al valor del terreno, si se considera un sobrecosto para UTE de 2 millones dólares”, denuncia la reclamación.
“En efecto, más allá de la causa falsa (por ser un negocio que simula un negocio unilateral y gratuito), se violó el principio constitucional de igualdad, en perjuicio de los citantes. Como vimos, la nueva ubicación de la línea y de la subestación, implicó la asunción de sobrecostos importantes para la UTE. En este sentido, en un informe de los servicios de UTE de 30 de enero de 2012, el Ing. Luis García Aishembrerg, estimó el sobre costo de las obras para UTE en la suma U$S 2.475.000”, agregó.
“Pero, además, señaló que: si bien es viable desde el punto de vista técnico, ‘resulta en un proyecto eléctrico inferior al proyectado originalmente, debido a que implica alejar la estación del baricentro de cargas de la zona ubicado en la costa’. Eso además de otros posibles sobrecostos en caso de instalar cable subterráneo y la falta de experiencia previa en obras de ese tipo en zona no urbana. A pesar de todo, la UTE decidió continuar las negociaciones, a cambio de la enajenación del inmueble y optó por el nuevo emplazamiento, en el lugar ‘más conveniente’ o ‘más favorable’ para los supuestos donantes, y se decidió reunirse con los interesados ‘a efectos de determinar los elementos definitivos del proyecto’ y las ‘condiciones en las cuales se va a otorgar la donación del inmueble’, y acordar la ‘donación modal’ que finalmente se firmó el 22 de enero de 2015, con los gravámenes acordados en su cláusula tercero”; añadió.

Propuesta privada
“El planteo de la familia Busquet en su nota del 2 de diciembre del 2011 se basó en que la Línea de Alta Tensión afectaría con un impacto visual negativo, las tierras de su propiedad y atentaría contra el valor de varios proyectos turísticos. Al respecto dijo: ‘Hay -en la zona aledaña a donde se planea el tendido y la instalación de una serie de torres de 30 metros de altura, con seis cables de alto voltaje (150 kv) y una gran subestación- cuatro fraccionamientos aprobados con categoría de sub- urbanos: 400 ha con un proyecto de golf y lotes de 5000 m, 100 ha con 300 lotes aprobados de aproximadamente 2000 m cada uno, 100 ha con cancha de polo y 230 lotes, y 41 chacras marítimas de estancia Medellín en parte sub-urbanas y en parte rurales, con costa a la laguna de José Ignacio y al Arrollo Magdalena, y un proyecto sobre 320 ha, parte suburbana y parte rural potencialmente urbanizable, para dividir en lotes de 2000 a 5000 m, con cancha de polo y otros amenities sociales y deportivos, y otros proyectos realizados que se planean ir presentando a medida del desarrollo de los otros aprobados. Es de esperar que en los próximos cinco a 10 años, toda la zona, tanto en la suburbana como en la rural “potencialmente urbanizable” se encuentre desarrollada con loteos de excelencia, con amenities sociales y deportivos’. Nueve años después de la carta presentada por la familia Busquet, nada de lo anunciado ha sucedido al día de la fecha. Las tierras siguen igual que en el 2011”; indicó la demanda.

Pedidos
“La familia Busquet tenía diversos intereses económicos y por esa razón formuló una petición por escrito al Directorio de la UTE. Pidió que la línea de alta tensión no atravesara las tierras de su propiedad. Pidió que la estación trasformadora no estuviera ubicada en las inmediaciones de sus tierras, lo que suponía modificar el proyecto existente que la ubicaba en el predio de ANCAP y alejarla 5 kilómetros de las misma. También solicitó que las líneas de media y baja tensión que salieran de la ET hasta los puntos de consumo, fueran subterráneas y a costo exclusivo de UTE, para eliminar así, el impacto visual en las tierras de su propiedad. Se trata de tres líneas de 5 km cada una. ¿Qué significaba para la UTE acceder al pedido de la familia Busquet? En primer lugar, el pedido de la familia Busquet significó retrasar las obras proyectadas, entre fines del 2011 y agosto del 2014. La UTE debía asumir un sobre costo de dos millones de dólares según uno de los informes (fs. 20 EX10012679) y de U$S 2.475.000 según informe que luce a fs. 21 del mismo expediente. Se obligaría a ejecutar un proyecto eléctrico inferior al proyectado originalmente, debido a que implica alejar la estación del baricentro de cargas de la zona ubicado en la costa. También se informa en el expediente Nro. EX10012679, que ‘Las perdidas técnicas son mayores, en orden de 200 kw en pico. El tendido de 15 km adicionales de red de cable de 31,5 kv por zona no completamente desarrollada implica un riesgo de vulnerabilidad desde el punto de vista de la calidad del servicio de la red’. El cambio de trazado y de ubicación de la ET, significaba beneficiar a la familia Busquet a expensas de otros vecinos de la zona. Con el agravante que estos últimos no tuvieron la oportunidad de enterarse de la construcción de la línea de alta tensión, hasta hace unos meses”, denunció el escrito.
“La UTE Se debía obligar contractualmente frente a la familia Busquet, asumiendo cláusulas leoninas, que ningún beneficio le reportaban. El negocio simulado denominado donación modal, cuya nulidad se pretende.
En la donación modal el modo o gravamen impuesto al donatario y apreciable en dinero no puede ser equivalente al valor del objeto donado. La superficie objeto de donación tiene una superficie un poco mayor de una hectárea y media – 125 m por 125 m – lo que representa 15.625 metros cuadrados. Por consiguiente, el valor de mercado del inmueble declarado en la escritura de donación, es de U$S 46.875. Si tomamos en consideración que el sobrecosto para la UTE de cambiar el trazado original de la línea de alta tensión, es de U$S 2.000.0000, o de U$S 2.475.000 como informaron los funcionarios de UTE que advirtieron la irracionalidad del negocio, el valor objetivo del modo asumido por UTE es 42,66 o 52,8 veces superior al valor del bien donado. En consecuencia, el negocio celebrado por UTE superó el límite o tope establecido por el artículo 1615 del Código Civil en 42 o 52 veces. (1615: ‘La donación entre vivos puede ser simple, onerosa y remuneratoria. Se requiere en la donación onerosa que el modo o gravamen impuesto al donatario y apreciable en dinero no sea equivalente al valor del objeto donado’) No puede quedar ninguna duda que no estamos frente a una donación modal, ya que, si efectivamente se tratase de una donación modal, el valor del modo o gravamen a cargo de UTE, no podría superar jamás los 46 mil dólares, monto de tasación del inmueble objeto de donación, que fuera declarado en la escritura”, expresó.
“Adviértase, que la UTE se obligó a construir la Estación Térmica en el predio donado y a no atravesar – de por vida – las tierras de Busquet con líneas aéreas de Alta, Media o Baja tensión. La UTE se obligó en forma expresa en la escritura de donación, a que: ‘todas las futuras líneas de conducción de energía eléctrica de Media y Baja Tensión que UTE instale saliendo de la Estación hasta la ruta, se instalen mediante la modalidad de cableado subterráneo, prohibiéndose para tales áreas cualquier forma de tendido Aéreo’. El objeto de esta obligación es ilícito. La UTE no puede renunciar a perpetuidad a imponer líneas de servidumbre de Media o Baja tensión en forma aérea. Tampoco tiene competencias para realizar un negocio jurídico en beneficio de una particular y en perjuicio de los restantes vecinos y menos puede hacerlo en forma simulada y clandestina.
Asimismo, la UTE no podía renunciar a su competencia para modificar el trazado, como tampoco podía asumir la obligación lisa y llana de no instalar ninguna línea aérea de media o baja tensión en el predio de Busquet. El negocio es absolutamente nulo”; explica.

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