
El pasado 27 de enero se cumplieron 210 años de la resolución del Cabildo de Montevideo que, en 1816, dividió la Provincia Oriental en sus primeros seis departamentos. Se trató de un acto administrativo relevante en el contexto de la independencia, que permitió organizar mejor el territorio y definió las bases de la división departamental que, con ajustes posteriores, se mantiene hasta hoy.
En 1816 la Banda Oriental atravesaba un período de gran inestabilidad y, bajo la influencia de la Revolución Artiguista, existía la necesidad de mejorar la administración de justicia y policía en un territorio muy extenso. Por eso el Cabildo de Montevideo decidió dividir la provincia en seis departamentos y envió la resolución al Protector de los Pueblos Libres, José Gervasio Artigas, para que la aprobara.
La resolución del 27 de enero de 1816 establecía límites claros basados principalmente en los cursos de ríos y la costa, que eran las referencias naturales más importantes para la comunicación y el control en esa época.
El más grande
Montevideo abarcaba desde el Río Santa Lucía al oeste hasta el Arroyo Miguelete al este, incluyendo la costa del Río de la Plata y sus islas. Canelones iba del Arroyo Miguelete al oeste hasta el Arroyo Solís Grande al este, también con costa platense. Maldonado, el más extenso de todos, comenzaba en el Arroyo Solís Grande al oeste y llegaba hasta los confines orientales de la provincia, cubriendo costas del Río de la Plata, el Océano Atlántico y las islas adyacentes; su tamaño original era tan grande que hoy ese territorio se reparte entre Maldonado, Rocha —creado en 1880— y Lavalleja —fundado en 1837 como Minas—. San José se extendía del Río Santa Lucía al este hasta el Arroyo Grande al oeste, con costa platense. Colonia iba del Arroyo Grande al este hasta el Río Rosario al oeste, bordeando el Plata, y Soriano ocupaba desde el Río Rosario al este hasta los límites occidentales, con su franja costera.
Aprobado
En la comunicación enviada a Artigas, el Cabildo explicaba que, ante la necesidad de dividir el territorio, había resuelto hacerlo en seis departamentos con los límites detallados, y pedía su aprobación para que la medida tuviera validez. Artigas, desde su campamento en Purificación, la aprobó el 3 de febrero de 1816, lo que le dio legitimidad y la alineó con su visión de una organización más descentralizada, en un momento de resistencia al centralismo porteño y ante las amenazas externas que se aproximaban.
El departamento de Maldonado destacaba especialmente por su amplitud inicial, ya que abarcaba desde el Arroyo Solís Grande hasta el extremo oriental, con tierras costeras, serranías y zonas fértiles que más adelante se independizaron por el crecimiento poblacional y el desarrollo económico. En 1837 se creó Minas —hoy Lavalleja— impulsado por el auge minero y la colonización del interior, y en 1880 surgió Rocha, centrado en su litoral atlántico y en la ganadería de las llanuras.
Esta división de 1816 no fue un simple trámite burocrático, sino un paso concreto hacia la organización territorial en medio de conflictos e incertidumbre, y su estructura influyó de manera decisiva en la configuración departamental que, con modificaciones, llega hasta el presente.











