El incendio desatado el pasado sábado en el basural ubicado en avenida Las Ballenas, en el barrio La Bota, ha puesto en jaque la seguridad y la salud de los residentes en las zonas aledañas de El Chorro y Mangrullos de Punta Piedras. Según denuncias de vecinos, el siniestro no fue un accidente imprevisible, sino el resultado de una gestión negligente por parte de las autoridades municipales y el propietario del terreno privado donde se instaló el vertedero. Eduardo Miguel Restuccia, residente de Mangrullos de Manantiales, relató cómo el fuego, impulsado por vientos intensos del sur, se extendió rápidamente amenazando viviendas desde la esquina de El Puñal con El Talero hasta la Ruta 104, km 1.
“Este vertedero, instalado por la Intendencia Municipal de Maldonado (IMM) en un terreno boscoso privado, se convirtió en un depósito peligroso de chatarra, residuos de construcción y electrónicos, sin ningún control”, afirmó Restuccia. Los vecinos habían expresado preocupaciones previas sobre la proliferación de roedores y la presencia de personas rebuscando materiales entre los escombros. “Es un escenario triste en una zona de crecimiento como Manantiales, Ruta 104 y El Chorro, balneario top de Latinoamérica. Una contradicción total”, agregó el vecino, destacando el impacto en residentes y turistas.
“A la buena de Dios”
El incendio, calificado por Restuccia como “una bomba de tiempo que detonó más rápido de lo esperado”, se atribuye a una cadena de responsabilidades: mala gestión municipal, omisión de controles, permisividad del dueño del predio y conducta irresponsable de quienes arrojan residuos. “Resulta incomprensible acumular materiales inflamables y tóxicos cerca de un monte natural, en sequía extrema”, criticó. La respuesta oficial fue insuficiente, según el testimonio. Bomberos profesionales y voluntarios de San Carlos, José Ignacio y Piriápolis trabajaron incansablemente, pero faltaron hidrantes cercanos, equipos adecuados y retroexcavadoras para cortafuegos. “Muchos se preguntaban dónde está el camión de bomberos anunciado tras el incendio del Shopping, por el que nos cobraron en las contribuciones”, cuestionó Restuccia.
La colaboración vecinal evitó una tragedia mayor. Residentes de La Bota, El Chorro y Manantiales se organizaron para vigilar y sofocar focos durante la noche del sábado y el domingo. “Estábamos a la buena de Dios, con poca presencia policial y nula coordinación de autoridades”, lamentó.
Luego del siniestro, el humo contaminante persistió, afectando la salud, sostuvo el vecino. “Dejaron prendido el basural, generando un humo insoportable y dañino. Y siguen llegando camiones con residuos”, denunció. Restuccia expresó la indignación generalizada en los vecinos de la zona y urgió al cierre inmediato del vertedero, su limpieza y ordenamiento. “Como residente y uruguayo, me siento decepcionado. Esto afecta la salud, tranquilidad, inversión y turismo en Maldonado”. Los vecinos planean una reunión para exigir acciones concretas y evitar futuros riesgos en esta zona de alto valor turístico. “Se necesita urgencia para regresar a la normalidad y evitar riesgos a la vida y salud”, concluyó Restuccia.











