Ingresos hogareños retrocedieron en poder adquisitivo en el segundo trimestre de 2025

El INE revela que, pese a un aumento nominal en los ingresos de los hogares uruguayos, la inflación erosiona el poder de compra, con caídas en valores reales tanto a nivel hogareño como per cápita en el segundo trimestre de 2025

El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) publicó el pasado viernes su boletín sobre los ingresos de hogares y personas correspondientes al segundo trimestre de 2025, revelando una ligera contracción en términos reales a nivel nacional, aunque con incrementos nominales respecto al año anterior. Los datos, que abarcan el total del país y desagregados por regiones (Montevideo e Interior), destacan un panorama mixto en medio de presiones inflacionarias y ajustes económicos. El ingreso medio de los hogares a valores corrientes (sin aguinaldo ni valor locativo) se estimó en $89.716 para el total del país. Esta cifra representa una disminución de $753 en comparación con el trimestre anterior ($90.469), pero un aumento de $2.927 respecto al mismo período de 2024 ($86.789). En términos constantes –ajustados a precios de enero de 2005–, el ingreso medio hogareño cayó a $20.353, lo que implica una baja de $451 frente al año previo ($20.804) y de $520 respecto al primer trimestre de 2025 ($20.873). Estos descensos en valores reales sugieren un deterioro del poder adquisitivo, posiblemente influido por la inflación acumulada y variaciones en el mercado laboral. La mediana del ingreso hogareño, que indica el punto medio donde el 50% de los hogares percibe igual o menos, se ubicó en $70.000. Este valor es $5.000 superior al registrado en el segundo trimestre de 2024 ($65.000), lo que podría reflejar mejoras en los ingresos de la clase media baja, aunque persisten desigualdades. Expertos consultados por este medio señalan que esta mediana, inferior al promedio, evidencia la concentración de ingresos en hogares de mayores recursos.

Caída y avance
En cuanto al ingreso medio per cápita –que divide el total por el número de integrantes–, la estimación a valores corrientes fue de $31.812 a nivel nacional. Esto marca una caída de $275 respecto al trimestre anterior ($32.087), pero un avance de $1.006 comparado con 2024 ($30.806). A precios constantes, el per cápita se situó en $7.217, con reducciones de $167 frente al año anterior ($7.384) y de $186 respecto al período previo ($7.403). La mediana per cápita alcanzó $27.004, un incremento de $1.324 sobre los $25.680 del segundo trimestre de 2024, implicando que la mitad de la población tiene un ingreso individual igual o inferior a este monto. Aunque el boletín no detalla cifras regionales en este extracto, el INE indica que las estimaciones se presentan diferenciadas entre Montevideo y el Interior, donde históricamente persisten brechas. En Montevideo, los ingresos suelen ser superiores debido a la concentración de empleo formal y servicios, mientras que el Interior enfrenta desafíos como la ruralidad y la dependencia de sectores primarios. Estos resultados llegan en un contexto de recuperación post-pandemia, pero con alertas sobre el estancamiento real de los ingresos. Economistas como Ana López, de la Universidad de la República, comentan: “La suba nominal es positiva, pero la caída en constantes precios indica que las familias uruguayas están perdiendo terreno frente a la inflación. Es clave monitorear políticas de redistribución y salarios mínimos”. El INE enfatiza que estas estimaciones son puntuales y basadas en encuestas continuas, excluyendo aguinaldos y valores locativos para mayor precisión. Se espera que el próximo boletín incorpore datos sobre desigualdad, como el índice de Gini, para un análisis más profundo. Con estos indicadores, el gobierno enfrenta presiones para ajustar políticas fiscales y laborales. Organizaciones sindicales ya anunciaron reclamos por aumentos salariales que compensen la erosión del poder de compra.