
En una audiencia clave del juicio por los homicidios de Milton Gustavo Vázquez y Romina Peloche, ocurridos en febrero de 2023, Alejandro Cerviño y Damián Corvalán, abogados defensores de Franco Correa, Alejandro Cerviño y Damián Corvalán, presentaron el pasado viernes sus alegatos de cierre. Ante el tribunal, insistieron en la inocencia de sus clientes, denunciando fallas graves en la investigación fiscal y solicitando la absolución por estado de necesidad, además de declarar el proceso nulo por irregularidades policiales. Los defensores reiteraron que la prueba del Ministerio Público es “incompleta, contradictoria y confusa”, incumpliendo el estándar de “plena prueba” exigido por la ley. Según su teoría, Correa, oficial pintor, fue engañado y amenazado por Braian Gómez, principal condenado por los homicidios. Afirmaron que Correa solo participó en la excavación de un pozo en Chihuahua bajo coacción extrema, temiendo por su vida y la de sus hijos, lo que encuadra en el artículo 27 del Código Penal. “Fue amenazado de muerte tanto él como sus pequeños hijos”, explicó Cerviño, invocando el artículo 141 literal c del Código del Proceso Penal.
Sobre el homicidio del hombre, la defensa aseguró que Correa no estuvo presente, respaldado por pruebas policiales que indican que el cuerpo fue trasladado en un Chevrolet Spark la madrugada del 10 de febrero de 2023. Videos de seguridad del 11 de febrero muestran a Gómez limpiando el vehículo y manipulando una pala, actuando solo.
Engaño y amenaza
Un informe de una experta en anatomía de la UDELAR señaló que los cuerpos fueron expuestos a ambientes distintos y no sepultados simultáneamente.
En el caso de la víctima femenina, los abogados relataron que Correa fue engañado con la promesa de un trabajo de pintura. En Chihuahua, Gómez lo amenazó con un revólver calibre 38 o 357, obligándolo a abrir el baúl del vehículo, donde vio un cuerpo, bolsas de cal y una pala. Bajo amenaza, cavó un pozo a 30 metros del alambrado y limpió el auto en una estación de servicio. “Actuó bajo engaño primero y luego bajo amenaza personal y familiar”, enfatizaron.
También criticaron duramente la prueba fiscal por “lagunas y vacíos” en tiempo, lugar y espacio, y cuestionaron la admisibilidad de reportes de GPS del Chevrolet Spark. También denunciaron incumplimientos policiales al Protocolo de Actuación de la Fiscalía General, argumentando la nulidad absoluta del juicio. “Los funcionarios policiales incumplieron flagrantemente la normativa legal, constitucional e internacional”, afirmó Cerviño.
En su conclusión, los defensores declararon que “tanto desde el punto de vista sustancial como formal, nuestro defendido es absolutamente inocente”. El tribunal ahora deliberará, y la sentencia, que podría absolver a Correa o confirmar la acusación fiscal, lo que se espera ocurra en las próximas semanas.











