
Un tribunal de Familia condenó en las últimas horas a Lulukhy Moraes y a “su socia de la vida”, Leticia Giachino a indemnizar a la madre y al hijo del profesor de inglés Edwar Vaz Fascioli, asesinado por dos sicarios en la puerta de un edificio de la avenida Lavalleja de la capital fernandina en lo que se conoció como la trama de la “mansión del sexo”.
El tribunal revocó de forma parcial un fallo en primera instancia y condenó a pagar 15 mil dólares a la madre del asesinado, Teresa Fascioli. En tanto las dos deberán pagar 20 mil dólares a Federico Váz, el hijo del occiso y Lulukhy.
La demanda por daño moral fue radicada en el juzgado civil de 5º turno de Maldonado a mediados del año 2022. El asesinato de Edward Vaz, ocurrió el 9 de julio de 2018, y está vinculado a la lujosa propiedad conocida como “Gipsy Queen”, ubicada en el barrio Beverly Hills, donde se organizaban fiestas swingers, lo que le valió el apodo de “Mansión del Sexo”.
Vaz fue asesinado a tiros por sicarios en la puerta de su domicilio. Las investigaciones apuntaron rápidamente a su ex esposa, Lulukhy Moraes, conocida como la “princesa gitana” por ser hija de un líder de la comunidad gitana de la zona. Según la Justicia, Moraes, junto con su pareja de ese entonces, Mauro Machado, planificaron el homicidio motivados por disputas económicas. Vaz había iniciado una demanda civil contra Moraes por bienes valuados en aproximadamente 1,5 millones de dólares, lo que se consideró el móvil principal del crimen.
Los condenados
El plan involucró a varias personas: Moraes y Machado como los ideólogos; Mathías Guarteche, quien coordinó la logística; Carlos Alberti, quien tocó el timbre para atraer a Vaz; Marcelo Barboza, identificado como el sicario que disparó; Leticia Giachino, amiga de Moraes que compró los celulares usados en la operación; y Franco Silvera, un empleado que facilitó el traslado. En total, siete personas fueron condenadas.
Las penas se definieron en varias instancias judiciales. En agosto de 2020, la jueza Ana Guzmán condenó a seis de los implicados: Moraes y Machado recibieron 24 años de prisión como coautores de homicidio muy especialmente agravado; Alberti, 25 años; Guarteche, 24 años; y Giachino y Silvera, 8 años como cómplices. En mayo de 2022, Marcelo Barboza, el autor material, fue sentenciado a 30 años, la pena máxima en Uruguay. Estas condenas fueron ratificadas por la Suprema Corte de Justicia en 2022, cerrando el caso para la mayoría de los involucrados.
Sospechas
La propiedad “Gipsy Queen”, valuada en más de 1,3 millones de dólares, fue construida en terrenos adquiridos en 2004 y vendida en 2012 a un empresario brasileño, aunque Moraes continuó administrándola. Además, se vinculó a Moraes con otro crimen anterior: el asesinato en 1999 de Adilcia Luisa De la Paz Álvarez, cuya muerte permitió a Moraes heredar una propiedad, un hecho que levantó sospechas pero no fue concluyentemente probado como relacionado.
El caso destacó por sus elementos de lujo, sexo, poder y traición, así como por la participación de figuras como Jorge Rodríguez, exjefe de gabinete de Carlos Menem, quien habría estado vinculado financieramente a la mansión. A pesar de las afirmaciones de Moraes de ser víctima de Vaz, alegando que la prostituyó desde los 14 años, las pruebas judiciales la señalaron como la mente detrás del asesinato. En 2023, la familia de Vaz inició una demanda civil por 800.000 dólares contra Moraes y Giachino por daños morales.











