“La COVID como responsable de todos los males”, por Melissa Sturla*

La pandemia no tiene valor propio. Mientras día tras día parte de la población sigue creyendo que la COVID no es real, o que no les afectará gravemente si la contraen, miles de personas se enferman, se ausentan de sus trabajos, pierden fuentes laborales, se intensifican situaciones de violencia intrafamiliar, se desvinculan estudiantes del sistema educativo y se resiente la atención de la salud en el más amplio de los sentidos.
A nivel nacional, se han constatado menos controles en salud sexual y reproductiva respecto al período anterior, postergación de cirugías y aumento de consultas por salud mental, sin mencionar el lamentable fallecimiento de una adolescente en el Hospital de Treinta y Tres, donde tendría que haber recibido todas las garantías de que se estaba practicando un IVE seguro y no fue así. A su vez, han habido recortes presupuestales en programas sociales de gran importancia para contribuir al fortalecimiento de familias con mayores indicadores de vulnerabilidad, realidad que nos duele y nos preocupa.
Durante las primeras 30 semanas de declarada la Emergencia Sanitaria, de marzo a octubre 2020, el promedio de nuevos casos diarios a nivel nacional no superaba los 21 casos. Esto hoy no es así, agravándose particularmente en las últimas dos semanas donde se encuentran alrededor de 800 nuevos casos por día. Y Maldonado no escapa a la exponencialidad.
Hoy vemos con preocupación que fundar el pronóstico de la pandemia en nuestro país, y particularmente en nuestro departamento, basándonos en las medidas de libertad responsable (tapabocas y distanciamiento), reducción de aforos y restricciones sobre el uso de algunos espacios públicos no alcanzan para mantener bajos los niveles de circulación del virus.
Es necesario potenciar el primer nivel de atención dotando de mayores recursos a las policlínicas barriales, que son muchas veces el nexo más cercano a la población, y en Maldonado contamos además con policlínicas municipales que atienden gran parte de la población, y profundizar en campañas de concientización en todos los niveles: el uso del tapabocas tiene que instalarse en la sociedad más allá del avistamiento de las vacunas, distanciamiento físico sostenido, evitar aglomeraciones y compartir elementos que puedan aumentar el riesgo de contagio, como puede ser el mate.
En esos detalles se nos van vidas. Un porcentaje de los casos detectados eran asintomáticos, entonces cabe preguntarse, ¿dónde queda el respeto por el otro, por su salud, por su autonomía, si decidimos no seguir las recomendaciones científicas y terminamos siendo facilitadores de contagios- por acción o por omisión?
Frente al posible hecho de que una persona pudiera sospechar la posibilidad de ser portadora, elevamos en diciembre desde la Junta una nota a las autoridades departamentales sugiriendo implementar una Unidad móvil de testeos a través de convenios con prestadores de Salud, con acceso gratuito para la población -considerando el alto costo que tiene la realización de este análisis en prestadores privados.
Lamentablemente, debemos señalar que no hemos recibido respuesta a la fecha sobre la iniciativa. Reconocemos el esfuerzo que han realizado la Intendencia y ASSE al instalar una unidad de testeo en Punta del Este, pero vemos con gran preocupación que el carácter inicial de ser accesible para toda la población se terminó restringiendo solamente a turistas, y que esta permanecerá en el lugar solo hasta el 31 de enero. Consideramos que la Salud como bien público no debe hacer distinciones.
En este momento el Frente Amplio se propone solicitar la continuidad de rubros para el Fondo Departamental Covid, creado el pasado mes de agosto tras ser impulsado por referentes de nuestra bancada y aprobado por diferentes partidos. Creemos que es necesario darle continuidad para apoyar a las poblaciones más afectadas por la pandemia, muchas de ellas constituidas en hogares donde viven niños, niñas, adolescentes, personas con discapacidad y adultos mayores con diferentes grados de dependencia, que el Estado debe proteger. Resulta indispensable alcanzar un financiamiento acorde a la realidad que vive nuestro departamento.
Desde la lista 1946 continuaremos insistiendo en el diálogo con las autoridades locales y departamentales, porque en estos tiempos es cuando más tenemos que contribuir desde los diferentes sectores para consagrar el mayor bienestar social y sanitario posible.

*Integrante del Espacio 1946 y cofundadora del sector PAR en Maldonado, miembro de la Comisión de Higiene y Salud de la Junta Departamental de Maldonado.