“La Cruz del Barrio Las Delicias”, por Mario Scasso Burghi

El pasado domingo 4 de febrero se inauguró un panel de azulejos con una leyenda ilustrativa del origen del Cristo ubicado sobre la calle Bolivia, en el barrio Las Delicias.
Explica que esta imagen crucificada, símbolo del Cristianismo, fue colocada en ese lugar por el Párroco de San Fernando de Maldonado, Fray Domingo de Tacuarembó, en los primeros años de la década de 1940. Lo hizo en un terreno donado, en recuerdo del acontecimiento ocurrido en las cercanías de ese lugar, el 2 de febrero de 1516, cuando los expedicionarios de la flota de Juan Díaz de Solís, plantaran una cruz, en el acto de tomar posesión de estos territorios a nombre de la Corona Hispánica. La Cañada denominada posteriormente “La Aguada” que transcurre a una cuadra del lugar, era la causa del desembarco. En una bahía de aguas tranquilas, enmarcada en dos puntas rocosas y por una isla y sus restingas, posibilitaba el descender junto a los navíos chalupas, en donde bajar las barricas que contenían la provisión de agua, para poder embicarlas en la costa arenosa. Desde la orilla llevar rodando los toneles, para poder limpiar su interior con la arena limpia, de las algas que se desarrollaron durante la navegación desde la última recalada, semanas antes, probablemente en la actual Isla de Santa Catalina. Luego rellenarlos de agua limpia, en la laguna formada entre los médanos de arena, por el curso de agua y la barra que las olas de la bahía forman represándolo.
La bahía, suficientemente profunda para contener a las tres carabelas, con una costa accesible, tenía como característica geográfica destacada, la baja y prolongada punta rocosa al Este, en donde el sentido de la costa cambiaba, de tener un trayecto oblicuo hacia el Oeste, desde el Norte hacia el Sur, desde ese punto de dirigía claramente de Este a Oeste y fue denominado Cabo de Santa María y la ensenada: Puerto de La Candelaria, por ser el 2 de febrero, el día del Santoral correspondiente.
En este lugar a la vera de la cañada, en un médano de arena alto, se colocó la cruz y se realizaron los actos posesorios de señalamiento de la reclamación de este territorio para la Corona Española. A continuación el capellán de la expedición, celebró una misa, ya que el acto de posesión territorial, estaba anexo y justificado por el compromiso de evangelización de sus habitantes. Esto ha resultado en motivo de actual debate, a pesar de que en los últimos 150 años se han utilizado conquistas violentas y reclamaciones territoriales, con justificaciones como llevar la “Civilización Europea”, de adquirir “Espacio Vital”, por la “Democracia Occidental”, defensa del “Área de Influencia” o la “Defensa del Socialismo”.
Mucho se ha debatido, con conceptos del S. XXI, sobre los “derechos de los pueblos originarios”, ignorando que el Homo Sapiens, tiene un origen común, extendiéndose luego por migraciones a todos los continentes. Por otra parte, el nivel de civilización que encontraron aquí los europeos descendientes de la mediterránea, que tenían más de 10.000 años de adelanto técnico, social, político, jurídico y espiritual, con la de los indígenas nómades, cazadores y recolectores, que tenían sus “paraderos”, estacionales veraniegos, en las costas de la bahía.
Poco se ha destacado en todo el Cono Sur y en la Cuenca del Río de La Plata este hecho, de significación espiritual y religiosa. Aquí se inició un proceso cultural, cuya pauperización actual es evidente: carencia de valores trascendentes, buscar la felicidad en las tarjetas de crédito, por un lado la pérdida del valor social del mérito y del esfuerzo y por el otro la acumulación de bienes en forma desmesurada, el aumento de suicidios, la inobservancia del “deber hacer” y del cumplimento de “reglas”, el “derecho” a poseer algo sin merecerlo ni adquirirlo, la falta del respeto debido a personas, instituciones y símbolos, la aceptación de la ignorancia cultural, la alteración de las normas de convivenciay la búsqueda de la satisfacción personal en las drogadicciones. Me resisto a creer que la cultura más expresiva de nuestro país sea sólo el carnaval y el fútbol.

El Padre Domingo colaborando con la construcción del Cristo de Las Rosas en P.24, Las Delicias. Foto: Banco de Historias Locales.

 

Es de señalar en la conducta del “Padre Domingo” la señalización de este hecho histórico, en un intento de relacionar a la población local con su pasado, en él un descendiente de italianos, nacido lejos de la costa, en plena campaña rural, pero con un claro mensaje a trasmitir a sus parroquianos el concepto de: “Dios y Patria”. Es decir relacionando el devenir histórico, con su identidad y espiritualidad. Pertenecía a la Comunidad Franciscana Capuchina, que en la primera década del S. XX, presentes en la parroquia fernandina, habían relacionado el acontecimiento del descubrimiento, con la advocación de la Virgen de la Candelaria, al primer oratorio erigido en la Punta del Este. Este Cristo fue un hito de referencia para el barrio de Las Delicias durante décadas, tanto es así que la propia calle frente a la cual estaba enfrentado, se denominaba “del Cristo”. Los vecinos le llamaban el “Cristo de las Rosas”, por la costumbre de colocarle rosas en los brazos y en los pies del crucificado. Por una decisión de la Junta Departamental, se le cambió el nombre a Bolivia, para unificarlo con los nombres de las calles del entorno urbano, con denominación de países, no respetando un nombre popular y aceptado por el vecindario.
El Cristo significa también un hito en la cristianización de la Cuenca del Río de la Plata, la Bahía de Maldonado, fue el puerto de arribada de los fundadores de Asunción, Santa Cruz de la Sierra, Santa Fe, Buenos Aires y Corrientes, navegando por los ríos tributarios.
Junto al Cristo, se construyó el pasado año en el predio una iglesia, sede de una Comunidad religiosa de Carmelitas desde este mes.

Dr. Mario Scasso Burghi.