El portal La Paloma Hoy publicó el emocionante reencuentro de Flora y su perro Timbó a quien había perdido hace 4 años. La historia comenzó en el año 2017 en La Pedrera, y tuvo su momento más feliz en la mañana de este jueves, cuando Flora y Timbó volvieron a estar juntos.
“¡Estoy llorando desde ayer, no lo puedo creer!”, respondió la protagonista humana de esta historia al mensaje de whatsapp del portal palomense.
Timbó es un perro de raza Border Collie, que vivió junto a su dueña durante muchos años en La Pedrera, pero cuatro años atrás su dueña viajó a Estados Unidos y lo dejó al cuidado de una amiga en el balneario San Antonio, a cinco kilómetros de La Pedrera. “Cuando me enteré que lo había perdido, hacía unos días que estaba embarazada de Uma, mi primera hija. Por eso fue muy intenso… Mi compañero, mi amigo desde hacía 9 años se había ido, y llegaba mi hija”.
Cuando Timbó se perdió, hace ya cuatro años, muchos vecinos compartieron la imagen del Border Collie simpático y muy social, al que conocían bien. Pero, pese a la búsqueda, el perro no apareció. Pese a la cantidad de años que pasaron, Flora nunca dejó de pensar en su compañero “soñaba que estaba vivo, tenía esa esperanza, pero también tenía a veces la sensación de que eran ilusiones mías”.

Búsqueda
Según La Paloma Hoy, el pasado martes 20 de abril, Adriana Monzeglio, una reconocida vecina de La Pedrera que, entre otras cosas, busca perros perdidos por los vecinos de la zona, recibió un mensaje con los datos de un perro recientemente encontrado por una vecina, y publicó en sus redes el siguiente mensaje: “BORDER COLLIE brillante, ejecuta todas las órdenes. Apareció hoy en Ruta 10, es ciego, km 243 y medio, alguien lo debe de estar buscando comunicarse al …”.
Y las redes comenzaron a tejerse y la gente empezó a responder “primero creíamos que era de un muchacho que tiene un vivero en Oceanía del Polonio, luego de buscarlo, lo encontramos y resultó que no era el dueño”, contó Monzeglio, visiblemente emocionada por el momento. Llegó la noche y la mujer que había encontrado al Border Collie lo dejó dormir dentro de su casa, en el campo.
Monzeglio explicó al portal que “a la noche se me ocurrió pensar que podía ser el de Flora, que habíamos buscado años atrás… en ese momento, lo buscamos todos a Timbó… Le pasé la foto y ahí empezó todo el reencuentro”.

Cuento de hadas
Monzeglio lleva una cuenta estricta de la cantidad de canes que ayudó a reencontrar con sus dueños “estoy feliz, es mi pichicho número 295, es de un cuento de hadas… Demoré cuatro años en cumplirle una promesa a 10.889 kilómetros de distancia a su dueña… Y ahora, estoy gozando el momento… Solo diré que es la magia más hermosa existe…y su capital es La Pedrera…”, publicó Monzeglio en su cuenta de Twitter “ballenas de La Pedrera”, desde donde comparte mucho más que paisajes de playa, y devoción por los cetáceos.
Flora, que hoy vive en La Paloma, recorrió los 25 kilómetros que la separaban de Timbó y lo fue a buscar, junto a sus hijos, al kilómetro 243, al campo donde lo estaban cuidando, a la espera de su dueño “Estoy en shock… esta situación merece un gran agradecimiento a Adriana Monzeglio principalmente, que siempre comparte las fotos de los perros que perdemos los vecinos de La Pedrera, de La Paloma”.
Flora sostiene que “las redes fueron tremendas, empezaron a mandar la foto del perro que había aparecido en la ruta y creían que podía ser Timbó. Gracias a la voluntad de la gente que le sacó la foto en la ruta y se la mandó a Adriana… no puedo hablar todavía, muchas emociones… era un momento especial de mi vida y se me había perdido mi compañero y ahora lo tengo otra vez y lo voy a poder cuidar en sus últimos años…”
Timbó tiene hoy tiene 13 años y tiene cataratas “mañana lo va a revisar un veterinario para ver cómo está en general”, explicó Flora, y añadió que ahora buscarán poder operarlo para que recupere la visión.
Por lo pronto el agradecido perro ya está en su casa y conoció a su familia, a sus hijos, quienes ahora lo pasean por el jardín para que conozca su nuevo hogar “no sé lo que pasó con él durante todos estos años, lo que sé es que ahora Timbó se va a criar con mis hijos, como siempre soñé…”, dice Flora entre lágrimas.