“La Privacidad De Los Chicos Y Familias A Partir De La Pandemia”, por Andrés Saravia Morales

En marzo de 2021 se cumplió un año del comienzo del confinamiento producto de la pandemia. De esta nueva realidad, hemos aprendido que nuevas costumbres persistirán con los años, ya que encuentran su beneficio o lado positivo en la sociedad, ya sea a nivel de vida o en el entorno económico.

Sin embargo, existen otras costumbres y políticas adoptadas a raíz de la pandemia, que en vez de mejorar, empeoran nuestra convivencia, nos exponen a determinados peligros y aumentan el riesgo de que afecte nuestro Derecho Fundamental a la Privacidad (y la intimidad) pudiendo incluso interrumpir hasta la vida.

Un nuevo escenario a nivel familiar

Justamente, se dan dos factores que modifican constantemente el ambiente familiar cuyo objetivo antes de 2020 era el de ser un hogar, y que ahora se ha vuelto un escenario múltiple:

Por un lado la educación online en la casa, con la adopción de tecnologías como Zoom,  Microsoft Teams y Google Meet entre otros, habitúan a los chicos y también al resto de la familia a consumir más horas de dispositivos digitales como una laptop, smartphone o tablet. En segundo lugar, el trabajo en la casa, la educación en la casa y el ocio en la casa han confluido para crear un nuevo escenario, que adquiere a su vez otras dimensiones que repercuten de lleno en el tiempo diario y en la convivencia familiar y de pareja.

Nuevos peligros durante el confinamiento

Hoy, la situación es más comprometedora que hace un año atrás: muchos ordenadores son bots (computadoras zombies infectadas que envían malware y fraude también conocido como phishing a otros destinatarios sin que el propietario lo sepa).

Pero aún hay más, porque recordemos que el nuevo escenario o la nueva denominación de espacio post pandemia significa que ahora conviven juntos el área de trabajo, el área escolar y el hogar bajo un mismo techo (sin importar si ya han regresado físicamente al colegio o al trabajo, porque cierta parte de las tareas todavía se ejecutan en casa, debido a la nueva realidad impuesta), lo que quiere decir que, al igual que un coronavirus, muy fácilmente, todo el ambiente se infectará con malware.

El otro gran peligro y que realmente está haciendo mucho daño, se llama Stalkerware y a la fecha de hoy, muy poca gente conoce el término, y mucho menos sabe que lo tiene instalado. Según Wikipedia, el Stalkerware es un software espía que se utilizaba en un principio para que en la pareja, uno de los integrantes espiara a su compañero o compañera, sin que este último se enterara. La diferencia con los Controles Parentales, ya sea nativos de cada dispositivo o por parte de terceros, es que éstos últimos funcionan gracias a que cuentan con el consentimiento de alguno de los padres o tutores al menos, para vigilar si sus hijos se encuentran en peligro, limitar las horas de uso, el acceso a determinado material, si realmente se encuentran dónde dicen estar y más situaciones que antes solamente ocurrían en el mundo no digital.

Por lo que podemos apreciar, los peligros a los que se exponen nuestros hijos, relacionado con la enseñanza, son mayores de lo que imaginábamos. Recientemente, la compañía de seguridad y soluciones de antivirus Avast, ha detectado un incremento del 55% en este tipo de actividades, cuyo objetivo incluye mucho más que antes a los menores de edad.

El incremento de los peligros ya conocidos

Estos peligros ya conocidos por muchos padres, han incrementado su poder de daño y se han multiplicado de manera dramática, también en relación a un mayor uso y dependencia de los miembros del hogar hacia los dispositivos conectados, al punto de que hoy tiene perplejos a todos en cada área.

Para tener una idea de qué estamos hablando cuando nos referimos a peligros ya existentes a los cuales nuestros hijos y las familias nos estamos exponiendo. A modos de ejemplo:

Grooming. Nuestros hijos son vulnerables a ello, cuando se contactan con extraños o aquellos que dicen ser “amigos de nuestros amigos”, con la intención de entablar una relación amistosa, en apariencia. Estos extraños aparentan tener la misma edad que nuestros hijos y se comportan de manera similar para ganarse su confianza, cuando en realidad, en la mayoría de los casos estamos ante verdaderos depredadores sexuales cuyas intenciones no son otras que abusar de sus víctimas. El Grooming se encuentra muy avanzado en: Tik Tok (si las cuentas no son privadas), Instagram (si el perfil está abierto a todos), PlayStation y otras consolas, salas de chat anónimas como Omegle , y WhatsApp, Telegram, Signal y similares.

Sexting. Ello sucede cuando uno de los menores (generalmente de género femenino), con su consentimiento, se graba o toma una foto en poses sugerentes, sin vestimenta o en actitudes o actos sexuales. Acto seguido, lo comparte con su pareja o persona de confianza. Por ello la contracción de las palabras “Sex” y “Texting”. Posteriormente, las consecuencias de ello es la masificación no deseada de ese material entre chats, redes sociales y demás, exponiendo de manera sobre dimensionada en todos los ámbitos, a la víctima.

Cyberbullying. El bullying constante que antes se sucedía en los colegios y en lugares de reunión, como un club social por ejemplo, se extendió a todo el ámbito digital, con efectos más severos que incluyen una mayor tasa de suicidio o efectos psicológicos más agravados. Esto se debe a que, la víctima sufre del hostigamiento, las 24 horas del día, en más de una red social, con mayor exposición y sin contar con un refugio emocional, como lo es el hogar junto a sus padres.

Sin embargo, se deben adoptar medidas preventivas

Podemos paliar la situación, prevenir ataques y por supuesto, evitarlos, siguiendo estos consejos:

  1. Contratar una VPN Oculta tu verdadera ubicación y encapsula el tráfico de datos. Protege tu privacidad.
  2. Usar extensiones en tu navegador para bloquear el minado de bitcoins, bloqueadores de publicidad y protección de la privacidad.
  3. Borrar el historial y las cookies cada cierto tiempo.
  4. Crea “ruido” de marketing. ¿No te ha pasado a veces que, hablas de un tema o artículo, incluso lo comentas en tu chat y en redes, y al poco tiempo se te presentan opciones de compra dedicadas especialmente para ti? Un ejemplo: si estás buscando en Amazon, repuestos para tu Toyota Corolla, al poco tiempo, busca también repuestos para un Corvette o un Bentley.
  5. Utilizar controles parentales nativos y también complementar con terceros de pago. Todos los dispositivos Apple tienen la opción dentro de Tiempo en Pantalla de manera nativa. Android también lo tiene. Microsoft utiliza Family Safety de manera nativa. Además se pueden contratar otras con control de geo fence y más, tales como Qustodio y OurPact.
  6. Utilizar un router con cuentas o conexiones separadas. Separar las conexiones y accesos a la red, agregando una conexión WiFi para “invitados”, es una muy efectiva solución para evitar malware, fuga y robo de información y robo de cuentas bancarias, así como acceso no deseado al servicio de Internet que uno paga.