““Loma De Ortiz”: La Batalla de San Carlos”, por José L. Rapetti Tassano

El 29 de octubre de 1806, desde la Torre del Vigía se divisó entrando en la Bahía de Maldonado numerosas naves de guerra. Los ingleses desde sus naves y las baterías costeras e Isla Gorriti defendiendo a Maldonado, hicieron tronar sus cañones mientras lentamente se iba produciendo el desembarco en la Bahía. La superioridad abrumadora del invasor rompió la resistencia en la playa. También vencieron la desesperada resistencia de los habitantes en las calles de Maldonado. Siguieron tres días de toda clase de tropelías y robos a la población que quedó sometida.
Era el Imperio Británico, que con la super producción originada por la revolución en la industria procuraba colocarla en un buen mercado. Cerrada la comercialización por el cerco de Napoleón Bonaparte en Europa, cerrada la comercialización por la independencia de Norteamérica, el Imperio buscaba romper el férreo monopolio comercial de España con sus colonias del Atlántico arribando a sus posesiones del Río de la Plata.

LOS VENCEDORES EN MALDONADO, VAN POR SAN CARLOS
Los ingleses deben alimentar su tropa y Maldonado no cubre sus necesidades. Sale parte de su ejército rumbo a San Carlos y la población temerosa de padecer las tropelías que sufrió Maldonado, se van de sus casas y posesiones hacia los montes. El Comandante de San Carlos, no era un carolino ni español, era un portugués, de apellido Cardoso, que cuando los ingleses le hicieron saber con 200 hombres de infantería y cañones de su disposición de atacar si no se rendía, el portugués de inmediato lo hizo y entregó el bastón de mando. Confiando ya en el Comandante portugués los ingleses se retiraron del pueblo llevándose vacunos y caballos. Los ocupantes de Maldonado solicitaron a Cardoso que los carolinos les llevaran trigo, harina y carne. Ya ahí la relación cambió y se veía venir lo peor para San Carlos.
Los ingleses ya habían salido a otros puntos de la campaña para aprovisionarse de alimentos y caballadas. Al retorno se llevarían de todo y sería San Carlos su objetivo.

EL VIRREY REACCIONA
Recién llegado a Montevideo el Virrey Sobremontepretende frenar el avance inglés en la campaña. Así es que con el Gobernador Ruiz Huidobro arman un Cuerpo de ejército para enviarlo a defender a San Carlos, que es considerada importante en su ubicación, militarmente estratégica y por la producción rural. Para comandar ese cuerpo de ejército eligen al Teniente de Fragata don AGUSTÍN ABREU a quien le asignan una tropa de 450 hombres, que luego tendrán el refuerzo de 85 voluntarios más, entre ellos muchos carolinos dispuestos a dar la lucha defendiendo a su pueblo.

LA LOMA DE ORTIZ.
El lugar conocido como la Loma de Ortiz se sitúa al oeste suroeste de la ciudad de San Carlos, en las proximidades de la margen izquierda del Arroyo Maldonado, siendo ésta la primera elevación destacable llegando desde Maldonado por el húmedo y bajo terreno del Ejido de San Carlos conocido por La Alameda.
Medio Siglo más tarde el agrimensor José Olsina levantando el plano del Ejido de San Carlos, menciona algunas chacras ubicadas entre la ciudad y el campo municipal citado, como las del Coronel Barrios, Eugenio Pérez, un señor Ferreira y la de un señor “Baltazar ORTIS”. Así textual dice el plano del agrimensor Olsina de 1853. Seguramente hubo error en colocar una letra “S” en el lugar de la letra “Z” propia del apellido ORTIZ. En ese mismo lugar elevado de la chacra de Baltazar Ortiz, fue que se libró la Batalla de San Carlos.

EL 6 DE NOVIEMBRE:
LA BATALLA

Los gobernantes españoles enviaron un pequeño ejército ya mencionado, entre los cuales iba un Cuerpo de 100 Dragones. Fue reforzado ya sobre San Carlos por los Voluntarios que en número de 85 aumentaron a 535 defensores de San Carlos. El Teniente de Fragata Agustín Abreu llega a San Carlos sobre la Loma de Ortiz el 6 de noviembre y de inmediato se enfrenta al invasor inglés. Refiere Carlos Seijo que los invasores pusieron por delante un Cuerpo de Caballería de unos 200 efectivos quedando más retirada la Infantería en número de 1000. Decidido y valientemente Abreu se lanza contra la Caballería enemiga la destroza y la dispersa. Sin dar tregua Abreu se precipita sobre la Infantería, tornándose un combate a bayoneta, de a pié y mano a mano, donde el invasor inglés no resiste el duro embate. En el fragor de la batalla cae herido de muerte el comandante Agustín Abreu, pero lo suple José Martínez, Capitán de Dragones quien también muere en ese combate ya definido. Seguidamente se retiran rumbo a Maldonado los atacantes ingleses y tocan retirada los defensores de San Carlos hacia la población. En reemplazo de los fallecidos Abreu y Martínez asumió el mando el Teniente Coronel José Moreno quien se dispuso poner sitio a Maldonado donde tenía su cuartel general el Jefe Británico ComodoroPopham.

EL HONOR A SALVO
La heroica decisión del comandante de los defensores de San Carlos, TENIENTE DE FRAGATA AGUSTÍN ABREU y luego el sucesor CAPITÁN DE DRAGONES JOSÉ MARTÍNEZ, al mando del ejército enviado por el Virrey y los voluntarios que se unieron, dejaron a salvo el honor pues San Carlos resistió a los poderosos invasores.
SAN CARLOS SERIA LA ÚNICA CIUDAD QUE NO PUDIERON SOMETER POR LAS ARMAS LOS INGLESES EN SUS INVASIONES DE 1806 Y 1807 EN EL RÍO DE LA PLATA.
Gloria a todos los caídos en combate y especialmente a jefes, AGUSTÍN ABREU Y JOSÉ MARTÍNEZ.