Milagros Chamorro: la semana próxima se celebrará audiencia en San Carlos

La joven presentó su denuncia penal en 2022 ante la Fiscalía de la Mujer en Montevideo, pero el caso fue derivado a Maldonado, donde se archivó dos veces por prescripción, bajo el antiguo Código Penal

El próximo 17 de junio, la ciudad de San Carlos, será escenario de una audiencia judicial clave en el caso de Milagros Chamorro, la joven uruguaya de 29 años que se suicidó el 25 de octubre de 2024 en la mutualista Casmu, tras denunciar una violación grupal sufrida en 2010, cuando tenía 15 años. La audiencia está programada para las 16:00 en uno de los juzgados de violencia basada en género, sexual y de familia de la ciudad carolina.
El caso ha conmocionado a Uruguay, poniendo en el centro del debate la atención a la salud mental, la justicia en casos de violencia sexual y la responsabilidad de las instituciones.
En 2010, Milagros fue invitada por un compañero de clases de inglés a una reunión en un apartamento del edificio Parquemar R, en Punta del Este. Según su denuncia, presentada en 2022, cinco jóvenes, cuatro menores y uno mayor de edad, le ofrecieron alcohol, tras lo cual perdió el conocimiento y fue abusada sexualmente. La joven relató que el hecho fue grabado en fotos y videos, que los agresores difundieron como un “trofeo”. Durante años, Milagros enfrentó acoso, incluyendo gestos burlones como mostrarle el número cinco con la mano, según su hermano Sebastián.

Denuncia
El trauma la marcó profundamente, llevándola a sufrir depresión y estrés postraumático. Milagros presentó su denuncia penal en 2022 ante la Fiscalía de la Mujer en Montevideo, pero el caso fue derivado a Maldonado, donde se archivó dos veces por prescripción, bajo el antiguo Código Penal.
El 25 de octubre de 2024, Milagros acudió al Casmu en Montevideo buscando atención psiquiátrica tras varios intentos previos. Durante tres días consecutivos, solicitó ayuda, pero enfrentó demoras y una atención inadecuada. En su última visita, tras esperar horas en un box de emergencia sin supervisión, se quitó la vida con su bufanda. Un informe del Ministerio de Salud Pública (MSP), elaborado por la Comisión Nacional de Contralor de la Atención en Salud Mental, reveló “graves fallas” en el proceso asistencial, como la falta de cumplimiento de protocolos de seguridad y la ausencia de un psiquiatra de guardia. Estas fallas, que podrían constituir delitos, llevaron a la reapertura de una investigación penal contra la mutualista, una médica y funcionarios por posible “omisión de asistencia”.

La audiencia judicial en San Carlos
La audiencia del 17 de junio, citada por una jueza de Maldonado, representa un avance significativo. En ella, se presentará Pedro Alberto Martínez Umpiérrez, el único mayor de edad al momento del hecho, junto al fiscal Sebastián Robles, quien reabrió la investigación en febrero de 2025. La familia de Milagros, representada por los abogados Santiago Mirande y Dahianna Romero, estará presente. La reapertura se basó en nuevos elementos, como una pericia psicológica del 14 de diciembre de 2022, que detalla el relato de Milagros sobre la violación, y testimonios de testigos. Uno de ellos confirmó la existencia de un video que evidencia la falta de consentimiento, mientras que un escrito presentado por Martínez Umpiérrez, según Mirande, podría comprometer su responsabilidad y la de los demás implicados al señalar que el apartamento era propiedad del padre de otro involucrado.
La defensa de la familia argumenta que diligencias pendientes, como el análisis de material audiovisual y declaraciones de testigos, no se realizaron en su momento. “Ahora empezó el juicio justo por Milagros”, afirmó Mirande, destacando que la audiencia evaluará la actuación del fiscal y las nuevas pruebas.

Movilizados
El caso ha generado una ola de movilizaciones en Montevideo y Maldonado, lideradas por colectivos feministas y organizaciones sociales. La muerte de Milagros ha visibilizado las carencias del sistema judicial en casos de violencia sexual y las deficiencias en la atención de salud mental. Su familia exige justicia por el abuso y responsabilidad de Casmu, mientras se plantea reformar la prescripción de delitos sexuales y garantizar acceso universal a psicoterapia para víctimas de violencia de género.
Milagros, trabajadora social y profesora de inglés, dedicó sus últimos años a buscar justicia. Su denuncia, aunque archivada inicialmente, inspiró un movimiento que busca transformar el tratamiento de casos de violencia sexual en Uruguay. “Milagros se fue muriendo desde el día en que fue abusada”, afirmó Romero, mientras su hermano destacó su valentía.