
El presidente de la República Argentina, Javier Milei, días atrás apuntó sin anestesia contra la cúpula del Banco Macro a la que involucró en un golpe de mercado que elevó la cotización del dólar por encima de lo esperado.
De acuerdo a la denuncia del mandatario argentino, uno de los dueños del citado banco, el financista Delfín Jorge Ezequiel Carballo dispuso la ejecución de dos mil millones de dólares en los denominados instrumentos financieros “puts”. Se trata de un contrato que compró el mismo banco durante la gestión del entonces ministro de economía y candidato justicialista Sergio Massa. Este contrato –un bono- puede ser vendido en cualquier momento al Banco Central de la República Argentina al precio nominal y no de mercado. En los tiempos turbulentos de la economía del vecino país esa garantía establecida por Massa permitió que los bancos pudieran comprar bonos emitidos por el Banco Central. El nuevo gobierno se encontró con esta bomba de tiempo, entre otras, cuando tomó control de la máxima institución financiera del vecino país.
Opinión
“El Gobierno, imprudentemente, le viene avisando a los bancos que tiene un problema con los puts, que debe resolverlo y que lo hará en contra de ellos, haciéndoles perder plata. Y un banquero y accionista del Banco Macro, Ezequiel Carballo, pensó de esta manera: ‘Si van a reducir mi patrimonio y no reconocer algo que es mío, ejecuto ahora todo esto, en beneficio de mis clientes, que me prestan la plata. No es plata del banco la que está cifrada en esos bonos. Es plata de los que confían en el banco y le dan sus ahorros en pesos’. Esto volvió loco al Gobierno. Ahí es donde Milei lo acusa de golpista y donde el Gobierno cae en una incoherencia importante. En todo caso, Macro y Carballo lo único que hicieron fue cumplir con la primera cláusula del Acta de Mayo, que sacraliza la propiedad privada. O en todo caso, de manera irónica se podría decir, le hizo caso a aquel presidente Milei del foro del Llao Llao que dijo que era un mérito de los empresarios que ‘pongan su patrimonio a salvo de las garras del Estado’. Carballo vio que las garras del BCRA iban a ir sobre los puts y dijo ‘me retiro’”, escribió este lunes el periodista Carlos Pagni en el diario La Nación de Buenos Aires.
Delfín
El banquero acusado por Milei de haber instrumentado un golpe de mercado es la cara visible del grupo de inversionistas que tramita ante el estado la construcción de veintinueve edificios en la parte sur de Punta Ballena.











