
El Ministerio de Ambiente, a través de la dirección de Calidad Ambiental realizó una inspección en el arroyo Pan de Azúcar en la que detectó que hubo desborde de estiércol hacia el curso de agua debido a una falla en el proceso de la planta de tratamiento del Abasto Victoriano Suárez. La cartera de estado intimó a la empresa para que resuelva este problema.
“Quedó demostrado que Bety Molina y el alcalde de Pan de Azúcar mintieron al decir y afirmar que en el arroyo Pan de Azúcar estaba funcionando todo bien”, dijo el edil Urdangaray a Correo de Punta del Este luego de que el Ministerio de Ambiente confirmara el vertido. “Me parece que la administración, cuando le llegan denuncias ambientales, debe tomarlas con seriedad, investigar y pronunciarse una vez que se tengan los resultados de la investigación”. “Acá se pronunciaron de una forma muy poco seria e irresponsable y los resultados del ministerio los deja al descubierto que mintieron”, por lo que consideró importante que ambos jerarcas “pidan disculpas a la ciudadanía”.
Inspección
Este miércoles, en diálogo con la emisora FM Gente, el gerente de Control y Desempeño Ambiental, Juan Pablo Peregalli, sostuvo que el frigorífico está sujeto a controles regulares: “Nosotros en este tipo de establecimientos hacemos inspecciones regulares para constatar el funcionamiento y exigimos a las empresas que nos presenten informes periódicos de cómo se desempeñan”. En una inspección realizada el pasado 22 de julio la cartera realizó una inspección en el arroyo Pan de Azúcar en la que no se evidenció un problema de vertidos contaminantes, informó el jerarca.
Sin embargo, algunos días después la repartición recibió una denuncia – que incluía videos – donde se observaba “un posible vertido de agua contaminada con sangre que es propio de este tipo de establecimientos”. “Cuando investigamos esta denuncia que nos llega, fuimos a hacer una investigación en ese sitio, y allí sí se constató que se había dado un desborde de agua que había estado contaminada con estiércol”, informó, y agregó que esta situación “también puede surgir de estos establecimientos”. En ese momento se intimó a la empresa a “dar solución inmediata a este tema”, en un plazo de 48 horas. “Ellos tomaron medidas transitorias, las cuales nos informaron, asociadas a tener más capacidad de absorber posibles picos de agua residual y que eso evite que derive en el vertido sobre el arroyo”. “También tomaron otras medidas que para nosotros van en la dirección correcta para que esto no vuelva a ocurrir”, expresó. Esas medidas van a ser complementadas con inspecciones que Ambiente realizará para constatar que las resoluciones hayan sido suficientes, explicó el jerarca.
Que si que no
Días atrás el edil frenteamplista Juan Urdangaray realizó en la Junta Departamental un pedido de informes por este tema además de elevar la denuncia, junto con un video, al Ministerio de Ambiente. En su pedido de informes señalaba que se trataba de un líquido color rojo y solicitaba saber, entre otras cosas, si la Intendencia estaba al tanto de la situación, cómo se controla el tratamiento de efluentes y el funcionamiento del bombeo de efluentes y quién realiza estos controles y si se“controla el uso de los digestores de sangre y sólidos, y en ese caso quién realiza estos controles y cuál es el resultado de los mismos”.Por otra parte, y en referencia al arroyo, Urdangaray solicitó que se le informara si la Intendencia había realizado estudios recientes del agua en el arroyo Pan de Azúcar.
Después de trascender la noticia, la directora de Medio Ambiente de la intendencia Bethy Molina dijo que las imágenes de los vertidos tenían más de diez años. “Hay gente que quiere mostrar un problema ambiental que no existe”, dijo, y aseguró que la IDM realiza un monitoreo permanente del arroyo desde hace varios años. También pidió responsabilidad antes de hacer trascender este tipo de noticias.











