
La Unión Vecinal de Punta Ballena, con el apoyo del Municipio de Maldonado lleva adelante un proyecto de puesta en valor de los senderos trazados por el arquitecto Bonet. De la iniciativa participa también el Polo Educativo Tecnológico Arrayanes, desde la Tecnicatura en Recursos Naturales y el Área Audiovisual, para investigar, generar conocimiento y mejorar los servicios que brinda este bien patrimonial desde su perspectiva ambiental.
Por este tema, el alcalde de Maldonado, Andrés Rapetti recibió de manos de las arquitectas de la Unión Vecinal de Punta Ballena, Mariana Frances y Gabriela Asuaga, la planificación de puesta en valor de dos de los diez históricos senderos peatonales diseñados por el arquitecto catalán para la urbanización Solanas.
El Municipio de Maldonado realizó una inversión de $250.000 para este proyecto que se realizará en varias etapas. Las mismas incluyen limpieza de vegetación exótica y reforestación de especies nativas además de iluminación y veredas.
Rapetti dijo que se trabajará junto a la Dirección de Turismo de la Intendencia para difundir e incluir los Senderos de Bonet en la promoción del destino.
Un poco de historia

En 1945 la Sociedad Anónima Punta Ballena le encomendó al arquitecto catalán Antonio Bonet diseñar el trazado de la urbanización. Inspirado en el movimiento vanguardista moderno priorizó el bosque y la playa como elementos primordiales, diferenciando las zonas residenciales de las zonas de uso público, trazando senderos en lugares de calles, planificando grandes lotes para evitar congestionamientos.
Bonet Castellana se formó como arquitecto en estrecho vínculo con actores de primera línea del movimiento moderno, participando activamente del GATEPAC – “Grupo de Arquitectos y Técnicos Españoles para el Progreso de la Arquitectura Contemporánea” – junto a José Luis Sert y trabajando con Le Corbusier. Completó sus estudios en 1936 y se radicó en París durante dos años. A partir de 1938 se trasladó a la Argentina, siendo miembro fundador del grupo Austral y se convirtió desde entonces en un factor de vínculo directo entre el fermento renovador de la cultura arquitectónica europea, -con el particular perfil de la experiencia catalana -, y la arquitectura de ambas márgenes del Plata.
Vecino
Bonet se radicó temporalmente en Uruguay entre 1946 y 1950 donde realizó lo que puede considerarse su obra más valiosa: el proyecto de urbanización de 1500 hectáreas en Punta Ballena y un conjunto de edificaciones entre las que se destaca particularmente “La Solana del Mar”. Tanto el proyecto de la urbanización “Punta Ballena” -parcialmente concretado-, como la citada obra; son ejemplos cuyos valores trascienden la escala nacional para convertirse en punto de referencia a nivel Ibero-americano.
En el año 2009 el trazado de la Urbanización Punta Ballena y el proyecto original de la Solana del Mar, ambos del arquitecto Antonio Bonet, fueron declarados Monumento Histórico Nacional.











