Policía maratonista capturó a narco que pretendió huir a la carrera con dos kilos de cocaína

Entre la cocaína y el bicarbonato que tenía en su poder, este cargamento podría haberse transformado en unas diez mil dosis distribuidas entre los consumidores locales

El narcotraficante capturado con dos kilos de clorhidrato de cocaína en el barrio
Scalone pretendió escapar a la carrera del cerco tendido por los efectivos policiales para capturarlo. Sin embargo, el inquieto delincuente no contaba con que uno de los oficiales a cargo del operativo era un reconocido maratonista que habitualmente compite en las pruebas de fondo tanto locales como nacionales. La huida duró poco.
Fue capturado a corta distancia del lugar de la emboscada policial por el entrenado oficial de la Policía Nacional.
Lo que durará poco es su estadía en la cárcel de Las Rosas gracias al acuerdo alcanzado con la fiscalía del caso para ir a un juicio abreviado.
Entre la cocaína y el bicarbonato que tenía en su poder, este cargamento podría haberse transformado en unas diez mil dosis distribuidas entre los adictos locales. Gracias al esfuerzo policial, este sujeto fue capturado con la cocaína en su poder. Casi entregado de pies y manos a la fiscalía de turno.
Sin embargo, la fiscalía acordó una pena de dos años y diez meses de penitenciaría. Gabriel Nicolás Noguez Cordone, oriental de 41 años, marchó a la cárcel imputado del delito previsto por el artículo 31o del decreto-ley 14294 en la modalidad de transporte de sustancias estupefacientes prohibidas. El máximo que establece este artículo es de doce años de penitenciaría. En este caso, la pena apenas superó la mínima.

El delincuente registra los siguientes antecedentes:
08/06/2022: un delito de homicidio culpable en reiteración real con un delito de omisión de asistencia (con prisión).
19/04/2021: tres delitos de hurto en reiteración real entre sí en calidad de autor (con prisión).

ARTÍCULO 31
El que, sin autorización legal, importare, exportare, introdujere en tránsito, distribuyere, transportare, tuviere en su poder no para su consumo, fuere depositario, almacenare, poseyere, ofreciere en venta o negociare de cualquier modo alguna de las materias primas, sustancias, precursores y otros productos químicos mencionados en el artículo 30 de la presente ley y de acuerdo con lo dispuesto en éste, será castigado con pena de dos a doce años de penitenciaría.
Quedará exento de responsabilidad el que transportare, tuviere en su poder, fuere depositario, almacenare o poseyere una cantidad destinada a su consumo personal, lo que será valorado por el juez conforme a las reglas de la sana crítica.
Sin perjuicio de ello, se entenderá como cantidad destinada al consumo personal hasta cuarenta gramos de marihuana. Asimismo, tampoco se verá alcanzado por lo dispuesto en el primer inciso del presente artículo el que en su hogar tuviere en su poder, fuere depositario, almacenare o poseyere la cosecha de hasta seis plantas de cannabis de efecto psicoactivo obtenidas de acuerdo con lo dispuesto en el literal
E) del artículo 3° de la presente ley, o se tratare de la cosecha correspondiente a los integrantes de un club de membresía conforme a lo previsto por el literal F) del artículo 3° de la presente ley y la reglamentación respectiva. La pena será de tres a doce años de penitenciaría cuando las acciones descriptas en el inciso primero sean cometidas por un grupo delictivo organizado.
Se entiende por grupo delictivo organizado un conjunto estructurado de tres o más personas que exista durante cierto tiempo y que actúe concertadamente con el propósito de cometer dichos delitos, con miras a obtener, directa o indirectamente, un beneficio económico u otro beneficio de orden material (artículo 414 de la Ley N° 18.362, de 6 de octubre de 2008). 

 

Penas son otras
Las condenas por delitos de narcotráfico, dictadas por el Poder Judicial a pedido del Ministerio Público, tienen sabor a poco. A muy poco. Un sujeto, con antecedentes por homicidio culpable y tres hurtos, fue detenido con dos kilos de cocaína durante un operativo cumplido algunos días atrás por la Policía en el Barrio Scalone de Maldonado.
El cargamento incautado impidió que unas diez mil dosis de cocaína fueran a parar a las manos, o mejor a las narices, de los adictos locales.
En la mañana del miércoles se conoció el monto de la pena por semejante delito: dos años y diez meses. La Ley que regula este tipo de delito establece una pena máxima de diez años de penitenciaría. Le aplicaron casi la pena mínima mediante el mecanismo del juicio abreviado.
Correo de Punta del Este informó en su momento que uno de los sujetos de la banda detenida con 109 kilos de cocaína y con un importante alije de marihuana, apenas pasó una temporada de dos años en la cárcel. Penas con gusto a poco. ¿Qué sucede en otros países afectados por el narcotráfico? En Estados Unidos no se andan con chiquitas a la hora de castigar a los narcos. Diez años a cadena perpetua por un kilo de heroína, cinco kilos de cocaína o una tonelada de marihuana.
De cinco a cuarenta años por cien gramos de heroína, uno a nueve gramos de LSD, o quinientos gramos de cocaína. Máximo cinco años por cincuenta kilos de marihuana. En los países asiáticos no se andan con chiquitas. Pena de muerte y encima le cobran a los familiares el costo de la bala disparada para ejecutar la pena. Acá parece como si los narcos fueran retirados a cuarteles de invierno.