
El primer embarque con 400 lanzadores y más de 100 mil municiones llegó al país de la mano de la empresa BYRNA. Esta tecnología ofrece respuestas efectivas en situaciones críticas, son accionadas por cartuchos de CO2 y disparan proyectiles cinéticos redondos de calibre 68 y proyectiles químicos irritantes que pueden incapacitar a una amenaza desde una distancia de hasta 20 metros, sin necesidad de estar cerca del agresor. Es fácil de usar, seguro y confiable.
El Ministerio del Interior informó que durante la presentación se recrearon cuatro estaciones de trabajo. En la primera se realizó una prueba de precisión con disparos a una distancia de 10 y 20 metros.
El segundo ejercicio simuló una persona atrincherada con un arma de fuego, lo que implicó el ingreso del grupo asalto y la utilización de los dispositivos lanzadores Byrna con agentes químicos para lograr neutralizar al atrincherado sin necesidad de utilizar armas letales.
La tercera estación de trabajo consistió en una persecución, donde una persona se dio a la fuga luego de ocasionar lesiones con un arma blanca a un tercero. En esta oportunidad se interceptó el vehículo y se procedió a neutralizarlo utilizando los dispositivos cinéticos Byrna.
La cuarta situación simuló el control de una manifestación, luego que los manifestantes cortaran la vía pública en forma violenta. Se acudió al grupo de choque de la Guardia Republicana, que mediante altoparlante trataron de hacer que desistieran de la actitud. Los manifestantes mantenían su actitud violenta lo que determinó la presencia del grupo de intervención que mediante la utilización de los dispositivos Byrna con agente químico.
De la actividad participaron el ministro del Interior, Nicolás Martinelli, acompañado del subsecretario, Pablo Abdala, el director de la Policía Nacional, José Manuel Azambuya, el subdirector ejecutivo, Efraín Abreu, el director nacional de la Guardia Republicana, Roberto Pereira, y el Comando de la Dirección Nacional Guardia Republicana, el director del Instituto Nacional de Rehabilitación, Luis Mendoza, y el jefe de Policía de Montevideo, Mario D’Elía.











