
En un taller en Maldonado jóvenes aprenden a trabajar en chapa y pintura mientras tienen un trabajo remunerado. Mateo Altez, quien lleva adelante este proyecto, llamado PROVITA, es profesional de este oficio y consultor técnico, pero además de trabajar en el área automotriz ha trabajado en la recuperación de jóvenes con adicciones, como monitor. Para él, brindar ayuda a los jóvenes “es una pasión”. Es uruguayo, pero estuvo viviendo en Brasil, donde se capacitó, y al volver a Uruguay decidió que quería ayudar brindando trabajo y enseñando una tarea que luego diera más posibilidades en el mercado laboral.
Fue así como su ayuda comenzó, primero llegó un joven, luego otro y así sucesivamente. El boca a boca ayudó mucho, comentó Mateo a Correo de Punta del Este. Actualmente dos mujeres y un joven trabajan en el taller e instituto, una iniciativa que surgió hace ya seis años.
En el taller los jóvenes trabajan como ayudantes. Hay tiempo integral de producción y también diferentes actividades como música o ejercicios. “Los jóvenes necesitan tener las horas con actividades y acá están aprendiendo una profesión. Esta es una forma de incluirlos a la sociedad al momento que aprenden una profesión”, indicó Altez.

Dando herramientas
Además de chapa y pintura, los jóvenes aprenden de mecánica automotriz, colorimetría, pulidos especiales, técnicas de soldado y reparación de plásticos, entre otras cosas. La respuesta “ha sido impresionante”, comentó Mateo, quien añadió que cada uno, con “sus dones” van demostrando en qué tareas se destacan más.
“Yo formo personas para que puedan trabajar en un futuro, que tengan sus propias herramientas y puedan emprender”, expresó.
La respuesta femenina a esta capacitación es algo que lo ha sorprendido. Son varias las mujeres que han pasado por esta formación como Florencia y Lucía, quienes hoy forman parte del equipo.
Florencia y Lucía
A Florencia, una joven madre de 29 años, siempre le gustaron los autos, desde niña. Cuando conoció a Mateo y él le propuso trabajar y aprender, ella no dudó y dijo enseguida que sí.
Lo que más le gusta es aplicar masilla, una tarea que debe hacerse con cuidado y prestando atención, según contó a Correo de Punta del Este.
“Los detalles son los que más me gustan y esto tiene mucho detalle, porque cada auto es diferente y vamos aprendiendo cada día más”, contó.
Está segura de que quiere seguir capacitándose, algo que le gustaría aprender es a soldar. En esta capacitación Florencia ve una gran oportunidad, principalmente para quienes tienen dificultades para conseguir trabajo. “Esta es una gran oportunidad para los jóvenes y para las mujeres”, expresó y agregó que dar la posibilidad a las mujeres de realizar estas tareas podría cambiar “la perspectiva machista”.
Florencia trabaja junto a Lucía, una joven de 25 años que se mudó a Maldonado desde Montevideo y comenzó a trabajar en el taller después de ponerse en contacto con Mateo. Para ella la tarea “es super genial, es un trabajo muy bueno”.
Para ella este es un rubro muy novedoso para las mujeres, tareas que son muy interesantes de hacer. “Me encanta aprender, está buenísimo”, agregó.
Lo que más disfruta es pintar los autos, por lo que quiere seguir capacitándose. Está segura de que en un futuro quiere seguir aprendiendo nuevas cosas, para ir en busca de nuevas oportunidades.
Las jóvenes coinciden, en la capacitación encontraron una oportunidad de desarrollo, por lo que la recomiendan.












